El técnico blanquiazul elogió el desplazamiento de la afición y no quiso desvelar si habrá movimientos en la plantilla antes del cierre del mercado
31 ene 2026 . Actualizado a las 22:06 h.Feliz. Esa es la palabra adecuada para definir el estado en el que se encontraba Antonio Hidalgo, tan solo unos minutos después de cosechar una agónica victoria en el Reino de León. «Me encantó la celebración del gol», señaló.
El entrenador destacó el rendimiento de su escuadra, a la que considera merecedora del triunfo, ya que fue capaz «de hundir a la Cultu». Eso sí, afirmó que en los primeros compases los visitantes estuvieron «muy desajustados», aunque apenas sufrieron. Para el técnico, fue clave «la aparición de Luismi por el medio», pues dotó a los coruñeses de una mayor posesión del balón. Además, tiene claro el camino que debe seguir el Dépor en lo que resta de temporada: «Empieza a pasar la segunda vuelta y los puntos que te dejes son importantísimos. Veníamos de competir muy bien la semana pasada. Me encantó la celebración del gol. Es fastidiado no jugar, cuando no lo haces te puedes dejar ir, y nosotros intentamos ser justos», subrayó.
Sobre el desplazamiento masivo de la hinchada deportivista, el catalán elogió la actitud del respetable blanquiazul, a la que considera indispensable para afrontar los siguientes compromisos. «La comunión con la gente es vital», reconoció, antes de admitir que el equipo no suma la cantidad de puntos que a él le gustaría, aunque «los rivales te lo ponen complicado». «Hay situaciones mejorables», indicó. También dedicó buenas palabras para los futbolistas que refrescaron al equipo. Alguno de ellos, como David Mella, resultó fundamental para acabar sumando los tres puntos. «La gente que ha salido del banquillo nos ha dado mucho», apuntó Hidalgo, quien confía en vencer la próxima semana en el Abanca Riazor: «Con lo vivido el otro día contra el Racing, vamos a ser poderosos». Se apoya en su feudo y en su hinchada para alcanzar el objetivo.
El preparador de Granollers no se mojó con respecto a los posibles movimientos que puede realizar el club antes del cierre del período de fichajes. «Veremos que sucede de aquí al final del mercado», concluyó, para después iniciar el camino de vuelta hacia A Coruña. Fueron algo más de tres horas que, sin duda, se ven diferente con tres puntos en el bolsillo.