Fin del purgatorio

Carlos Ballesta

TORRE DE MARATHÓN

ANGEL MANSO

13 may 2024 . Actualizado a las 18:54 h.

Cuatro temporadas hemos tardado en salir del purgatorio competitivo en el que nos habíamos metido. ¡Qué largo ha sido! Pero, por fin, el Deportivo ha puesto punto y final a esta longa noite de pedra, un período que quedará marcado a fuego en sus más de cien años de historia, pues nos ha mantenido apartados del fútbol profesional. Nunca pensamos tener que sufrir tanto tiempo en esta travesía del desierto.

Sin embargo, este solo debería ser un primer paso para devolvernos al sitio del que nunca debimos salir, la Primera División del fútbol español. Eso sí, para seguir avanzando debemos quedarnos con el duro aprendizaje al que nos ha sometido la competición.

Nunca subestimes a tus adversarios, da igual tu presumible poderío. La unión es el mejor aliado para conseguir los objetivos, la división debilita. El sosiego y la paciencia son aliados ante la crispación y la ocurrencia. Con tu propia astilla se hace mejor madera, ha quedado demostrado que apostar por los tuyos siempre tiene recompensa.

Las adversidades competitivas pueden moldearnos de dos maneras: dejarnos heridos, lastimados y débiles, o bien, fuertes, enseñados y regenerados. Personalmente creo que estamos en la segunda opción y, para afirmar esto, es más fácil defenderlo con las 30.000 personas en Riazor que celebran la salida del purgatorio que hemos tenido que cruzar.

Ahora lo que toca es no pararnos y seguir el camino.