Abocados a otro golpe de timón

Paco Liaño

TORRE DE MARATHÓN

César Quian

28 nov 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay un riesgo obvio en tomar la decisión de echar a Imanol Idiakez. Supondría que, tras probar una decena larga de entrenadores, al Deportivo no le vale ninguno, lo que subrayaría que el problema va mucho más allá del ocupante del banquillo. La dimensión del club ha ido devorando candidatos. Reemplazar al actual obligaría además a encontrar un recambio de manera precipitada dentro de un mercado que apenas ofrece sustitutos interesantes y asequibles. Si fichar futbolistas en enero es difícil, contratar técnicos se complica mucho más.

Admitido esto, es necesario echar un vistazo realista a la situación. Catorce jornadas, 19 puntos. Apenas trece goles a favor. Jugadores que llegaban con el cartel de referente han ido dilapidando su crédito al punto de que ya pocos confían en Davo, Pablo Valcarce o Berto Cayarga. Salva Sevilla despierta también muchas dudas, Lucas Pérez está irreconocible y últimamente hasta José Ángel ha empezado a palidecer. Cada encuentro se convierte en nueva fuente de suspicacias. Del duelo con el Osasuna B queda otro debate en la portería, avivado por la constante rotación. No se puede castigar con la suplencia cada error.

Yeremay fue la única nota positiva de un fin de semana que pintaba bien tras los pinchazos de la Ponferradina y la Cultural, y que ha acabado con una mayor distancia sobre el primer clasificado. De nuevo se puede esgrimir que el Dépor hizo méritos, que le escamotearon otro penalti indiscutible, que falló un par de ocasiones claras... Pero no ganó.

Llega un punto en el que se esfuma el margen para encontrar justificaciones en árbitros, lesiones, incidentes aislados... En estos momentos el equipo tiene pinta de barco a la deriva, abocado, otra vez, a buscar un golpe de timón.