Tres goles de Quiles, ninguna firma en el balón

TORRE DE MARATHÓN

Alba Pacheco | LOF

No habrá huella impresa del segundo «hat trick» en la carrera del delantero del Dépor, que se quedó sin pelota firmada al faltar otra para cambiársela al Fuenlabrada

28 nov 2022 . Actualizado a las 11:38 h.

«No lo tengo». Cuando Alberto Quiles apareció en zona mixta no traía entre manos el producto de su labor. Nada, aparte de una sonrisa de oreja a oreja, indicaba que hubiera vuelto a hacer tres dianas en un partido, ocho temporadas después de la anterior ocasión. Está la crisis como para regalar pelotas, por mucho que sean la prueba de un hat trick.

«Lo he pedido, pero creo que no tenemos balones nuestros aquí y no me lo he podido llevar», detallaba el autor de todos los tantos de la victoria en Fuenlabrada, donde solo estaban dispuestos a un intercambio para el que no viajaba preparada la expedición blanquiazul. La norma indica que el anfitrión pone la bola. En cantidades suficientes para el desarrollo del encuentro y para que el visitante pueda ejercitarse antes de comenzar. Por eso, entre el material desplazado por el Deportivo faltaba un esférico con el que sustituir el que se habría llevado firmado su goleador.

Prueba de la recuperación del atacante onubense justo antes de recibir al líder, el mismo club en el que se formó. Quiles explotó en el filial del Córdoba, con un par de cesiones de por medio, para acabarse de foguear. Empezando por una en el Marbella, para el que marcó cuatro veces pese a disputar solo un par de encuentros como titular. Tres, en una sola cita, también en campo rival. El Lucena tampoco quiso entonces obsequiar con balones a su adversario, por eso la única pelota que registra los días más productivos en la carrera del delantero procede de un partido no oficial.

Es de este mismo verano y salió de la visita del Metalist ucraniano a Riazor. El Dépor se quedó la torre del Teresa Herrera y su 9 se hizo con un trofeo particular. Apuntaba entonces a estirar de inmediato los números de la pasada campaña, en la que firmó 22 goles entre Copa, fase regular y playoff, quedándose a uno del máximo realizador de Primera Federación. Ahora está al doble de distancia de los cuatro que más anotan en la categoría, pero ninguno de ellos atraviesa un momento mejor. El futbolista blanquiazul ha marcado en cuatro de los últimos seis encuentros; tres de forma consecutiva actuando de local.

No se había estrenado aún a domicilio y ha solventado de golpe el desequilibrio, tomando un campo difícil de asaltar. El Fuenla apenas había encajado cuatro goles en su estadio y en los seis choques anteriores había perdido una sola vez. Ya van dos. Esta, por gracia de un futbolista clave para el proyecto. Su renovación depende del retorno a la categoría perdida con la colaboración inestimable del conjunto madrileño, con el que hay una deuda que se empieza a saldar.

Falta todavía ajustar la cuenta del paripé tolerado por la Liga, de la desfachatez del presidente y del escarnio al capitán. La tacañería echó a perder la ocasión de poner en marcha el desagravio con la entrega de una pelota sobre la que firmar un hat trick.