El Deportivo desilusiona ante un rival de cuarta división

TORRE DE MARATHÓN

César Quian

15 may 2022 . Actualizado a las 00:19 h.

En sus 117 años de historia, el Deportivo solo jugó tres veces castigado en la tercera División, a la que ahora llaman Primera RFEF. Salió pitando de una categoría tan modesta en su primera penitencia. Después del desastre del curso pasado, esta temporada perdió la pelea por el título frente al Racing de Santander con cuatro jornadas de adelanto. Este sábado, el Tudelano, que ya había descendido a la cuarta división con cuatro semanas de antelación para medirse la próxima liga con el Arenteiro, el Arousa y el Bergantiños, ejemplares en su modestia para competir lo mejor que pueden con sus escasos recursos, le zarandeó en un espectáculo bochornoso, diga lo que diga el 4-3 final. Hasta el martes, el club navarro no sabía si tendría dinero para viajar, y vaya si compitió.

El Tudelano, que es desde hace semanas el último clasificado de una categoría en la que solo hay 19 equipos por la expulsión del Extremadura, le marcó al equipo de Borja Jiménez tres goles en 45 minutos. Para encontrar semejante despliegue de un conjunto tan modesto y esforzado como los chavales del equipo navarro hay que rebuscar de la mano del big data, la inteligencia artificial y todas esas herramientas que al cuerpo técnico del Dépor no le sirvieron hasta ahora en su encargo de lograr el ascenso directo. Porque, con la excepción del bolo del pasado domingo ante un Racing de Santander ya de vacaciones porque le había birlado al favorito el título de campeón de grupo y el regreso a Segunda, hace mucho tiempo que el Tudelano no desnuda con semejante suficiencia a un rival lejos de su estadio.

El Tudelano que marcó tres goles en Riazor formó con Natxo Zabal, Cavafe, Iribarren, Luna, Diego Royo, Gualda, Iván López, Aitor González, Laerte, Agus Alonso y Caballero. Enfrente tenía al club con mayor presupuesto de la categoría. El público del campeón de Liga del 2000, que lo agradece todo, que le consiente al equipo semejante desastre para reunir hasta más de once mil espectadores en un sábado que invitaba a irse a la playa, silbaba desde los primeros minutos. Porque el descrédito le roba la ilusión de cara a un play off de ascenso que el Deportivo jugará en su propio estadio.