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Una victoria óptima del Deportivo para hacer autocrítica

Paco Liaño

TORRE DE MARATHÓN

César Quian

12 dic 2021 . Actualizado a las 20:16 h.

La contundencia del resultado quizá invitaría a quedarse en la celebración, pero es en la victoria cuando puede resultar más productiva la autocrítica. Si esta revisión solo se produce en la derrota, no sirve para otra cosa que ahondar en la herida.

El 3-0 es incontestable si solo se atiende a las dificultades de la categoría y a su traducción en puntos, pero hay motivos para la insatisfacción en cuanto al juego exhibido. El Deportivo, claramente superior al adversario por plantilla, repertorio y dinámicas, dejó excesivamente abierto un choque en el que tendría que haber ejercido un mayor control, cerrando las vías de acceso a su portería. Es cierto que, pese a ello, el Valladolid Promesas apenas llegó a inquietar a Mackay, pero se debió también a su falta de argumentos ofensivos. Hasta que Quiles anota el segundo y la victoria queda resuelta, el Dépor ofrecía una imagen un tanto deslavazada.

Sobre el papel, la alineación parecía la más ofensiva de la temporada, pero derivó en un dominio menor al exhibido en anteriores citas. Un encuentro suelto frente a un filial blando atrás y demasiado alegre con la pelota. El gol puso el partido de cara, pero en esos primeros 45 minutos faltó mayor claridad de ideas para sentenciar. Frente a ello, cobró importancia la contundencia en el área de este grupo, que ha recuperado la pegada que se echó de menos en algún momento del campeonato para desequilibrar. Los tantos a favor han vuelto a caer desde el primer chut.