Tres razones para ilusionarse con este Deportivo

Iván Antelo A CORUÑA

TORRE DE MARATHÓN

César Quian

18 sep 2021 . Actualizado a las 22:27 h.

Cierre los ojos unos segundos y ábralos luego (para seguir leyendo). Tome aire y retroceda unas horas con su mente. A ese momento en el que estaba sentado en su asiento de Riazor. A ese instante en el que miró a su alrededor y observó orgulloso a miles y miles de locos deportivistas luciendo el blanco y azul con orgullo. Familias enteras. Bufandas y banderas al aire. Es Primera RFEF. El maldito pozo para un campeón. Pero a nadie le importa. Ni a usted tampoco. Es lo que tiene esta bendita pasión del fútbol. Como si volvieran los años noventa. Gritos y vítores. Ilusión en vena. «¿Cómo no te voy a querer?», cantará con su voz interior.

El Deportivo volvió a ganar. Cuatro de cuatro. Doce puntos. Líder en solitario. Diez goles a favor. Ninguno en contra. Es verdad que el Badajoz hizo méritos como para haberse llevado algo. Pero es lo que tiene cuando juegas contra un grande. Como esa Real Sociedad cuando va al Bernabéu y hace el partido de su vida, para regresar de vacío a Donosti. La pegada del poderoso. Esa que ahora disfruta el deportivismo, subido a una ola optimista que hacía años que no se sentía.

La afición coruñesa tiene razones suficientes como para creer que este año, por fin, será para disfrutar. Sin pensar en la meta. Pero saboreando cada parte del camino. El primer argumento es el propio. Nadie tiene una masa social como la blanquiazul. En Primera RFEF, por supuesto, pero tampoco en la mayoría de equipos del fútbol profesional. Las audiencias y los números de socios están ahí. Lo que se está perdiendo la Liga por no disfrutar del Deportivo.