Menudo y el hambre por hacer en el Dépor de la sexta promoción la vencida

TORRE DE MARATHÓN

CESAR QUIAN

Destacado desde hace años como uno de los mejores de Segunda B, el nuevo mediapunta del equipo coruñés nunca ha ascendido

07 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Talento puro de Segunda B, Juan Carlos Menudo (Sevilla, 1991) llega a A Coruña con una deuda que cumplir a la sexta oportunidad. «Mi abuelo murió hace tres meses y él me repetía: ‘Siempre para delante'. Así que he jugado muchos play off, pero nunca me he metido en la rueda del ascenso y, quieras o no, se te cataloga como futbolista de Segunda B. Se lo prometí y si no lo logro este año, será al siguiente, o al siguiente, o al otro. Pero le debo un ascenso a él, mis padres, mi mujer, mi hijo, mis amigos, todos los que sufren a mi lado. Ese sueño, si no lo consigo, voy a morir en el intento». El nuevo jugador del Dépor, que anunció el sábado su fichaje para las dos próximas temporadas, concedió hace dos meses y medio una entrevista al pódcast La tertulia de Cazurreando en la que no solo destiló simpatía y sencillez, sino se destacó como un avezado conocedor de la tercera categoría, donde desde los datos concretos y el conocimiento real desmenuzó rivales y grupos de la que se llamará Primera Federación.

Así, su incorporación a Riazor se convierte en todo un punto de inflexión respecto al común denominador de la plantilla deportivista de la pasada temporada. Rivales, clubes y campos que visitar eran entonces grandes desconocidos para los blanquiazules, y, al parecer, hasta seguir por televisión aquel Racing-Numancia de la penúltima jornada se convertía en un esfuerzo a evitar. No será así para Menudo, nieto de un histórico futbolista del Betis en los años veinte, e hijo de exfutbolista y entrenador, que jugará su undécima temporada en una categoría en la que, como mediapunta (en el centro o por cualquiera de las dos bandas), ha pasado por todos los antiguos grupos de Segunda B, salvo en el catalán.

Buen golpeo de balón

Así, formado en la cantera del Sevilla, militó en su filial (donde disputó por primera vez la promoción en su carrera), el Cartagena (segunda promoción), el Logroñés (tercera), la Ponferradina, el Melilla (cuarta), la Cultural Leonesa (quinta) o el Numancia, en el que jugó el curso recién concluido. Después de quedarse siempre en el penúltimo escalón hacia la élite, aquellos que compartieron vestuario con él describen al primer fichaje deportivista del nuevo curso como un jugador asociativo y todo un especialista a balón parado. «Xogar con el era fácil, porque ten moita calidade e un bo golpeo do balón», recuerda David Castro, su compañero de Cuntis en el cuadro soriano, donde ha acabado contrato. Quizá en estas cualidades radique el secreto de sus buenas cifras de goles. Así, suma 23 en las tres últimas temporadas, incluidos nueve (el máximo artillero) en Los Pajaritos.

Menudo (1,67 metros, 63 kilos) jugó junto a David Gómez, formado en la cantera del Deportivo, en las filas de la Ponferradina. El portero coruñés, que actualmente busca el ascenso a Segunda Federación con el Somozas, recuerda a un jugador «fino, elegante y con buen golpeo que puede hacer disfrutar a un público como el de Riazor», pero que, al mismo tiempo, también es «muy trabajador y responsable» en el campo. «Es de esos jugadores que ves y te preguntas cómo no han llegado ya más lejos, pero es que no es tan fácil», señala.