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TORRE DE MARATHÓN

Toma de imágenes durante un entrenamiento del Deportivo
Toma de imágenes durante un entrenamiento del Deportivo GONZALO BARRAL

Expertos en la aplicación de nuevas tecnologías al fútbol descifran la importancia del departamento que dirigirá Nacho Lourido

17 may 2021 . Actualizado a las 15:57 h.

«Estamos viendo que cada vez hay más empresarios al frente de clubes, y las empresas en el resto de sectores se rigen por el big data. Era cuestión de tiempo que entrara también en el fútbol. Hay mucho dinero en juego. Hablamos de un soporte para el departamento de scouting y para el cuerpo técnico, pero también se emplea para vender más abonos, más camisetas o más bocadillos en los descansos». La reflexión que Haydée Agras hace en Malasia ayuda a explicar lo que sucede en A Coruña.

La viguesa comparte título con Nacho Lourido. Los dos completaron el máster en Big data deportivo de la UCAM. Ella aporta sus conocimientos al Johor Darul Ta'zim malayo y él abandonará el banquillo del Cadete A del Dépor para encargarse del nuevo departamento de Tecnología analítica y deportiva de la entidad blanquiazul. Es probable que ambos sufran además similares problemas en el ejercicio de su profesión, aunque sea a distinta escala.

Aplicaciones deportivas

Fichar, preparar partidos o controlar variables físicas

El de Haydée es el club más potente de un país en el que el fútbol no está desarrollado al nivel de otras regiones del planeta. «Por ahora no tenemos un rival potente en la competición nacional, llevamos siete títulos de liga seguidos. Hace dos temporadas debutamos en la Champions asiática y ahí todavía no nos da para competir. Uno de nuestros problemas está en la contratación de jugadores», desgrana. Y ante semejante obstáculo, la formación de esta analista propicia una vía alternativa: «Empleamos datos de competiciones como la japonesa, coreana o tailandesa. Comparamos parámetros correspondientes a puestos específicos en esas ligas. Si queremos un lateral izquierdo, por ejemplo, empleamos datos de ese puesto en la liga japonesa y tratamos mediante modelos comparativos de buscar futbolistas de un perfil similar». El método aprovecha una de las ventajas del cruce de datos.

«Es lo que se conoce como smart scouting. Las direcciones deportivas hacen un primer filtro gracias a este sistema. Nadie ficha solo con datos, pero cada vez son menos los que fichan sin tenerlos en cuenta», resume David Sáez, CEO del Sports Data Campus, organizador del máster de la UCAM. Él repasa los factores que abarca el big data en el fútbol: «Es útil para analizar lo que pasa dentro del terreno de juego, tanto en el partido como en su preparación, pero también para manejar lo que ocurre en el club como entidad deportiva». «Dentro del primer aspecto hay grandes bloques -detalla-. Como el modelo de juego, el análisis de equipo propio, análisis de rival. Un análisis conjunto, uno por líneas, otro individual... Hablamos de variables técnico-tácticas, pero también hay un capítulo aparte sobre variables físicas: rendimiento, prevención de lesiones, control de cargas...». Para estos propósitos «se obtienen datos de los petos, de los gps; en los partidos ayudan las cámaras ópticas...».

Herramientas

Un salto muy pronunciado en el fútbol profesional

Y es en la obtención de esos datos con los que trabajar donde se aprecian las mayores diferencias entre clubes y categorías.

«Tanto en Primera como en Segunda se trabaja con Mediacoach, que facilita a los equipos herramientas visuales y unos datos de tracking óptico sincronizados con los de eventing de Opta. Esa mezcla hace que prácticamente no tengas que ver un partido para analizarlo», explica Sáez. En Segunda B estos datos no están disponibles. El Dépor afronta un problema similar al que padece el Johor de Haydée en Malasia: «Mi trabajo es con el cuerpo técnico, preparo los vídeos individuales para nuestros jugadores y de análisis del rival. Trabajo con los datos que nos da Wyscout y en mi departamento nos centramos en identificar si estamos cumpliendo con el modelo de juego. Es la plataforma que más nos conviene de las que están a nuestra disposición. Hay varias a las que no podemos acceder porque las empresas más potentes de este sector no trabajan en ligas que no estén entre las principales, tanto en países como en cuanto a competiciones. No les compensa analizar una competición en la que solo van a tener un cliente».

El lastre se suma al ya referido en cuanto al scouting, aunque ese terreno está creciendo en cuanto a herramientas destinadas a un rastreo global. Una de las más llamativas está impulsada por un exfutbolista. «Esteban Granero tiene una empresa que se llama Olocip y es muy interesante. Ha desarrollado un modelo predictivo que en función de los resultados y sistema de un equipo y el rendimiento de un jugador dentro de ese mismo sistema ayuda a predecir cómo podría ser el rendimiento del futbolista si el club lo ficha», apunta la analista gallega desde Malasia. Advierte, no obstante, de que «hay que partir de la base de que este es el deporte más abierto que hay. El voleibol, por ejemplo, es el más cerrado, con un número máximo de golpeos y una distribución de espacios que limita el tipo de jugadas, pero en el fútbol las variables se disparan. Aún así, si tienes que tomar una decisión que implica millones de euros, prefieres contar con todas las herramientas posibles para sostenerla».

Cantera

Una utilidad extra que el Dépor pretende exprimir

A todas las aplicaciones ya mencionadas de la tecnología analítica se suman otras como «el análisis de variables relativas al terreno de juego, el clima, la altitud... Factores externos que repercuten en el partido». El repaso de David Sáez alcanza un ámbito que conjuga el pasado y el futuro de Nacho Loureiro: «Es cierto que en el fútbol base resulta más difícil aplicarla porque hay menos medios, pero crece la relevancia del videoanálisis y la producción propia. Muchos clubes emplean este recurso para la gestión y monitorización de sus canteras». Un factor clave en el proyecto.