Rubén de la Barrera, Richard Barral y David Villasuso

TORRE DE MARATHÓN

LOF

10 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Si algo bueno deja la nefasta temporada realizada por el Deportivo es que concluyó antes de lo previsto y habrá tiempo de sobra para hacer borrón y cuenta nueva.

La reunión del consejo de administración convocada para esta semana que entra deberá servir para aclarar el futuro más inmediato de la centenaria entidad. Y, a partir de ahí, el equipo de gobierno que lidera Antonio Couceiro, ponerse manos a la obra para cerrar cuanto antes los numerosos frentes abiertos.

Muy avanzadas las negociaciones, Rubén de la Barrera es un tema prioritario. La renovación del técnico no puede demorarse más, porque hay consenso en la decisión y solo hay que plasmar por escrito lo que de palabra se están diciendo las partes.

El siguiente paso es conocer qué va a pasar con la dirección deportiva. Alfonso Serrano, que iba a cobrar mayor protagonismo, se va al Albacete. Al tiempo, Richard Barral titubea. El coruñés dice pero no dice a la espera de sentarse frente a frente con David Villasuso y pactar su salida. O no. Quién sabe.

Si Barral se va, no habrá lágrimas en la plaza de Pontevedra. Aunque sí que se contaba con él para que, al menos, se encargara de negociar las fichas de algunos jugadores, bien para rescindir su contrato, bien para adaptarlas a la situación del club y que pudieran continuar.

En este sentido, el fallido ascenso a Segunda conlleva que fichas de futbolistas como Uche, Borja Granero, Salva Ruiz, Beauvue o Celso Borges, entre otros, se conviertan en prohibitivas en el nuevo escenario. Al tiempo, Lucho García, Bergantiños, Raí o Miku sí que entrarían perfectamente en la filosofía de nuevos contratos del club.

Más o menos arreglada la bicefalia que había en el fútbol base, alejando a Albert Gil del césped y despejando el camino a Fran, está pendiente de renovar el convenio con el fútbol base derogado en el 2018.

Y, mientras se prepara la nueva ropa, cambiando Macron por Kappa; David Villasuso, como primer ejecutivo, deberá cerrar los contratos de patrocinio de la camiseta. Tanto el principal anunciante —tras escuchar alternativas, todo hace indicar que se mantendrá—; como en los secundarios, al no poder continuar Luckia por imperativo legal.

Muchos e importantes deberes para que los estudiantes blanquiazules, que este año han suspendido, puedan afrontar el próximo curso con más garantías.