Lara gesta tres puntos de calma

El Dépor recupera sus defectos en un arranque de la segunda fase que salvó una carrera del extremo que acabó en penalti transformado por Miku: 1-0

En un mal partido, marcado por el aburrimiento, un Dépor con pocas ganas de fútbol despachó al Marino de Luanco (1-0) y sumó sus tres primeros puntos de la segunda fase. Un gol de penalti de Miku, que transformó una falta en el área sufrida por Lara, bastó para un equipo coruñés de mínimos y, especialmente en la primera parte, otra vez con todos los viejos defectos que lo trajeron a esta situación de pelear por un objetivo menor.

Solo una carrera del extremo sevillano, frenada en falta en el área por el visitante Borja, sacó del tedio un partido en el que el portero del Marino se marchó de Riazor sin haber tenido que hacer ni una sola parada. No hay mejor manera de resumir el mal partido de los locales frente a un cuadro asturiano honrado y que nunca se rindió.

La primera parte retrató a un Dépor atragantado, lento e incómodo desde el primer al último minuto. Ya se esperaba un Marino que concediera el dominio a los locales y fiase todas sus posibilidades a la presión y las jugadas de estrategia, pero preocupó la endeblez del armazón blanquiazul. Ni fue capaz de empotrar al rival en el área, ni se manejó con solvencia en el entorno a su portería. Ni Bergantiños ni Villares disfrutaron de la precisión que necesitaba su equipo, mientras Raí y Keko, la imaginación deportivista, estuvieron muy vigilados y apenas aparecieron. Con este panorama el choque apenas hubo por dónde cogerlo para los coruñeses.

Es más, las mejores ocasiones de este período correspondieron al equipo asturiano, que en muchos minutos defendió con los once futbolistas en su propio campo. En el ecuador de este tiempo, un chutazo de Luis Morán se encontró a Salva Ruiz y, poco antes de que los jugadores se retirasen a los vestuarios, solo y a la altura del punto de penalti, Álex Arias chutó con la izquierda, pero rechazó un felino Lucho García, y Mujaid despejó a córner.

Las sensaciones del Dépor de las tres victorias seguidas se tornaron comatosas. Para los blanquiazules, el primer aplauso no llegó hasta el cuarro de hora, cuando Raí puso un pase bombeado a Miku, quien controló en el área, pero se le echó encina el central. Es cierto que Villares sufrió un claro agarrón en un córner a los 39 minutos, pero Chechu Grana no tuvo ni que estrenar los guantes durante sus primeros minutos en Riazor. Más allá del varapalo de quedarse fuera de la lucha por el ascenso, las sensaciones deportivistas habían involucionado varias semanas en solo 45 minutos.

Nada más salir, Guaya remató un centró-chut a las manos de Lucho García, lo que dejó entre interrogantes los efectos de la bronca que De la Barrera debió de echar a sus jugadores en los vestuarios. Tras la lesión de Granero, que obligó a Bóveda a moverse al centro de la defensa, y con las perspectivas deportivistas seriamente comprometidas, el primero que se puso las pilas fue Lara. Este se escapó como extremo zurdo y, nada más pisar el área, cayó tras la zancadilla de Borja. El penalti lo transformó Miku, quien ya había marcado el marcado al Celta B.

El gol sentó bien a los coruñeses, que mantuvieron el dominio, se atrevieron más y hasta les salió mejor aquello que intentaron. Esta vez la ovación premió a Mujaid, quien en una subida desde la defensa estuvo a punto de plantarse ante el meta del Marino. El cuadro asturiano mostró entonces sus carencias, con muchos problemas para decidir ante la portería rival, pero un encomiable espíritu de lucha. Con el partido convertido en un correcalles, la aparición de los verticales Rayco y Galán no dio al Dépor ni una sola ocasión de gol. Y fue entonces, como en la primera parte, cuando el Dépor volvió a dejar claro que necesita espabilar de nuevo.

Ficha técnica:

Deportivo: Lucho García, Eneko Bóveda, Mujaid, Borja Granero (Valín, min 52), Salva Ruiz, Álex Bergantiños, Diego Villares, Raí (Borja Galán, min 82), Keko Gontán (Rayco, min 82), Miku (Claudio Beauvue, min 82) y Lara (Gandoy, min 69).

Marino Luanco: Chechu Grana, Borja, Emilio Morilla (Orviz, min 72), Trabanco, Miguel Prado, Guaya, Luis Morán (Iván, min 72), Nacho Matador (Enol, min 85), Lora (César Suárez, min 85), Mendi (Chiqui, min 52) y Álex Arias.

Gol: 1-0, min 61: Miku, de penalti.

Árbitro: Manuel Pozueta Rodríguez (Comité cántabro) Mostró tarjetas amarillas a los deportivistas Gandoy y Villares, así como a los visitantes Luis Morán, Emilio Morilla

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