Fernando Vidal y su consejo dejan el Dépor por indicación de Abanca

Dan un paso al lado, después de que el máximo accionista del club se lo pidiera para nombrar un nuevo equipo de gobierno liderado por Antonio Couceiro


A Coruña

Primero fue Fernando Vázquez y ahora Fernando Vidal y su equipo directivo. La mala temporada del Deportivo no para de llevarse por delante cabezas. Abanca, máximo accionista de la entidad, ha decidido tomar las riendas del club y, para ello, indujo al consejo de administración que dirigía el empresario marítimo a dar un paso al lado. Así se hizo y, desde hoy por la tarde, la propiedad ya tiene un órgano rector afín.

Así lo anunció el propio Fernando Vidal, en compañía de 5 de sus hasta ayer compañeros de consejo (Toño Armenteros, José Luis Queijeiro, Ricardo González, Manuel González y Federico García Poncet) y en representación de Argimiro Vázquez Guillén, en Madrid.

«No estamos dimitiendo, damos un paso al lado porque nos lo han pedido y nos han mostrado la puerta de salida», explicó el ya expresidente blanquiazul, que ayer mismo fue reemplazado por Antonio Couceiro.

En una intervención que se prolongó por espacio de una hora, Fernando Vidal explicó cómo el miércoles, después del anuncio de Juan Carlos Escotet de que habría cambios en el club, se les pidió que renunciaran, decisión que acata —«como no podía ser de otra forma», asume—, pero que le hubiera gustado que se hubiera producido de otra manera.

Aunque triste por no haber podido cumplir el mandato de cinco años que había iniciado, el expresidente se va con la satisfacción de haber contribuido a la supervivencia del Deportivo gracias al acuerdo con Abanca, que permitió al banco convertirse en máximo accionista y salvar una situación agónica con el descenso a Segunda B. Sin embargo, deja el puesto con la decepción de no haber logrado la permanencia en Segunda y fuera de los puestos que dan acceso a seguir luchando por el regreso al fútbol profesional.

«Dimos el paso cuando nadie lo iba a dar y de la mano de un socio inversor que ya estaba en el club. No era lo que deseábamos, pero creíamos que era la única solución a nuestros problemas. Sin ese paso, el Deportivo habría desaparecido en agosto, no tengan ninguna duda», argumentó el empresario coruñés.

Tras mostrarse «frustrado» por el pésimo rendimiento deportivo que estaba dando la plantilla esta temporada, Fernando Vidal explicó que, aunque la relación con Abanca había sido cordial, hubo algunas discrepancias. La primera, porque, en un principio, él se resistió a prescindir de Fernando Vázquez en diciembre, después de perder contra el Celta B, en contra del sentir de la dirección deportiva y el consejo de administración. La segunda, por su relación con Juan Carlos Rodríguez Cebrián y con Lendoiro, personas que, según explicó, no son del agrado de la propiedad del Deportivo.

Más allá de eso, insistió en que volvería a dar el paso dado en diciembre del 2019 porque entiende que con Abanca al frente la supervivencia del Deportivo está garantizada por muchos años.

Por último, Fernando Vidal y sus consejeros se pusieron a disposición del nuevo equipo de gobierno y les pidieron que «no olviden nunca que esto es mucho más que una empresa, que no se olviden nunca de la masa social que permite al Deportivo ser tan grande».

El expresidente recuerda que el club lleva con problemas desde hace más de 10 años

«Me gustaría hacer referencia a lo que ha venido pasando en el club en el último decenio. Los problemas económicos han ido de la mano de los fracasos deportivos. Incluso con Lendoiro como presidente, el más laureado, hubo dos descensos...», recordó Fernando Vidal. El ya expresidente relató cómo la monumental deuda acumulada por Lendoiro provocó importantes embargos previos a la entrada del club en concurso de acreedores y, también, cómo «el famoso 31 de julio [del 2013] el club se salvó por la campana».

Explicó cómo el consejo de administración presidido por Tino Fernández, y del que él formaba parte, tuvo que negociar el acuerdo con Hacienda y una posterior ordenación de la deuda gracias a un crédito de Abanca, que convirtió a la entidad que preside Juan Carlos Escotet como máximo acreedor.

En su relato de los hechos, Vidal se mostró orgulloso de la valentía que entiende que mostraron él y su equipo defendiendo al Deportivo en el caso Fuenlabrada y pidió a los nuevos rectores que siguieran al frente en las acciones judiciales abiertas.

Por último, y tras insistir en que «no teníamos intención ninguna de marcharnos, y menos de forma tan urgente», el empresario dejó en manos del nuevo consejo de administración la toma de decisiones sobre los órganos directivos de la sociedad, entre ellos, Richard Barral, responsable de la parcela deportiva y a quien quiso respaldar: «No es culpable de la situación porque no ha hecho nada de mala fe. Los fichajes de invierno del año pasado fueron un éxito y este no salieron las cosas».

Cuarto presidente que presenta la dimisión en solo 22 meses

Antonio Couceiro será el cuadragésimo sexto presidente en los casi 115 años de historia del Deportivo. Una cifra que no parece muy abultada para tan longeva vida. Sin embargo, sí es más llamativo que se convierta en el quinto en solo 22 meses. Una demostración de la trituradora de consejos de administración en que se ha convertido la entidad blanquiazul.

Tras su dimisión de ayer, Fernando Vidal es el tercer presidente que deja el Deportivo mediada la temporada en los últimos dos años. En medio, la interinidad de Toño Armenteros, que ocupó el puesto durante algunas semanas tras la retirada de Paco Zas. Los malos resultados y la presión de Riazor hicieron que Tino Fernández dijera adiós en abril del 2019.

Meses antes, la escuadra blanquiazul había vivido el descenso a Segunda División, con los peores números de su historia en la máxima categoría. Tras un inicio de Liga aceptable en la división de plata, los resultados comenzaron a darse mal en enero y el ambiente en el estadio se convirtió en insoportable para el consejo de administración, que no pudo sino arrojar la toalla.

Algo más de un mes después, Paco Zas pasó a ser su sustituto, gracias en parte al importante paquete de acciones que le transfirió Tino Fernández. El equipo acabó entrando en play-off de ascenso y rozó el éxito. Se quedó a un gol de regresar a Primera.

La temporada siguiente sería muy dura. Con mucho menos presupuesto, el equipo se fue hundiendo poco a poco y siete meses después de acceder a la presidencia, Zas presentó su dimisión.

Ahora, lo hace el empresario marítimo poco mas de un año después de aterrizar en la plaza de Pontevedra y Abanca sitúa a Antonio Couceiro como el quinto presidente en estos 22 meses.

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