Duscher: «A un chico no le puedes exigir ganar, tienes que enseñarle a ganar»

«No puede ser que en 20 años el club haya sacado tan pocos jugadores», lamenta el exjugador del Dépor y ahora entrenador en prácticas en el Juvenil B del club

Duscher, en la ciudad deportiva de Abegondo
Duscher, en la ciudad deportiva de Abegondo

En las duras. Aldo Duscher (Gualjaina, Argentina, 1979) ha vuelto al Deportivo, donde jugó entre el 2000 y el 2007, para integrarse en el cuerpo técnico del Juvenil B como parte de su formación como entrenador.

-Regresa en plena tormenta.

-Estoy haciendo el curso del UEFA Pro. Terminé el UEFA A y B y necesitaba hacer las prácticas antes del Pro. Tuve oportunidad de ir a otros lados, pero como vine con mi familia, quería ir a donde se sintiesen cómodos. Y yo acá en A Coruña siempre me he sentido como en mi casa, tengo muchos amigos y también en el momento en que está el club quiero estar. A mí me ha dado mucho el Dépor. Ahora soy yo el que quiero ayudar, apoyar e inculcarle herramientas a los chicos para que crezcan y cumplan sus sueños.

-¿Dudó volver?

-Lo tomo como una carrera nueva para mí. Ya no soy futbolista, ahora es otra cosa. Estoy en un curso que estoy aprendiendo muchísimo. Estuve un año en el reserva de Newells, en que la exigencia era máxima. Tenía que estar en un juvenil para hacer lo que me pide la Federación Española y elegí estar acá. Y me gusta el momento. Fui guerrero en la cancha, soy guerrero fuera y quiero luchar, porque le tengo cariño al club. Si me dices: ¿prefieres irte a otro? No, yo prefiero venir acá.

-¿Los cinco sentidos en el Juvenil B y un ojo en el primer equipo?

-Me gusta mirar todo. El Cadete, el Juvenil A, quiero ver a Valerón en el Fabril,... Pero el primer equipo es cuestión de Fernando y nosotros estamos para ayudarlo y que vea que abajo se está trabajando bien y que puede contar con jugadores. Porque si un jugador de un Fabril o de un juvenil ve que van subiendo, es una motivación para todos. Los que Fernando considere, que los suba y los lleve a entrenar, porque el roce con el jugador de Primera es diferente. Conocer cómo se cambia el jugador de Primera, cómo piensa,... Todo eso va formando al jugador. Para mí eso es muy importante. Y eso hace que los de abajo, a su vez, se van formando para subir de categoría. Es todo una cadena.

-Hasta en el estado de ánimo.

-Los resultados deben estar en Primera. Abajo es formar y enseñarles a ganar, no exigirles. A un chico no le puedes exigir ganar, tienes que enseñarle a ganar. Así, cuando llega arriba ya sabe. ¿Cómo se le enseña a ganar? Dándole valores, disciplina, exigiéndole en los entrenamientos, que sepa distintas formas de jugar, un montón de cosas que hacen que el chico cuando llegue arriba esté preparado. Prefiero quedar tercero o cuarto, pero meter dos jugadores en el primer equipo. Prefiero más el camino de llevar dos o tres jugadores al Fabril o al primer equipo, que levantar una copa en un juvenil. No es tan importante.

-¿Cómo le han recibido los jugadores? ¿Le conocían?

-Soy un poco viejo (se ríe). No sé si ellos, pero los padres… eso es lo que yo les inculco a ellos. Se tienen que dar cuenta de que están en un club grande, que es conocido mundialmente, que ha logrado cosas muy importantes. Tienen que empezar a sentir lo que es la camiseta del Deportivo, que cuando se la pongan sepan que es una camiseta que pesa mucho. Eso tienen que aprenderlo. Tiene que haber sentido de pertenencia en el club. Poco a poco hay que ir dándoles valores, disciplina y formándolos como jugadores profesionales.

-¿Se ha reencontrado con un Deportivo muy distinto?

-El estadio está mucho más lindo, la ciudad deportiva ya estaba cuando yo jugaba acá y, viendo otros lugares, es una locura de lo linda que está. Deportivamente, mucho no puedo opinar porque no he estado. Ahora tengo la posibilidad de estar y aportar lo mío. Creo que entre todos tenemos que sacar el club adelante. Para mí es muy importante la gente que vino, como Valerón o Fran, que los chicos sepan quiénes son esos grandes jugadores.

-¿Cuál es el camino?

-Tiene que haber una línea desde arriba, que la hay, y de ahí para abajo, todos de la mano, y ayudar a los chicos y aportarles buenos jugadores al primer equipo y al Fabril, y que el chico llegue bien formado arriba, que cuando se ponga la camiseta del Deportivo no le pese, que llegue bien físicamente y mentalmente. Toda esa labor se hace desde abajo. Menos trabajo para el primer entrenador, que cuando pide jugadores, ya llegan bien. Así sucesivamente. Vendes jugadores y el club se sanea económicamente.

-Y lleva tiempo.

-Sí, no es fácil, lleva tiempo, pero en algún momento hay que empezar. No puede ser que en 20 o 25 años el Deportivo haya sacado tan pocos jugadores. Es una locura. Hay que empezar, porque tienes la herramientas para hacerlo. Vendes jugadores en dos o tres años por mucho dinero y ya el club cambia. También te tienes que animar a ponerlos. Yo creo que Fernando esto lo tiene claro y, poco a poco, entre todos tenemos que levantar el Deportivo.

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