Una plaza para el Deportivo

La potestad de dar el puesto vacante del Fuenlabrada sería de la Liga, y la salvación del club blanquiazul sería la solución más factible en un torneo de 22


Si el Comité de Competición certifica el descenso administrativo del Fuenlabrada, la potestad para otorgar su plaza en Segunda División es de la Liga. La patronal debería decidir en ese momento si dársela al Deportivo, como parece lo más lógico, o sorprender con una invitación al Barcelona B o dejarla incluso desierta, algo extraño pues se produciría un campeonato de 21 clubes. Son las tres opciones que tendría encima de la mesa. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF), en su propuesta de una Segunda de 24 clubes ya dejó clara su postura sobre la intención de salvar a los perjudicados. Si hubiese una plaza libre, todo apunta a que sería partidaria de que recayese en uno de ellos, el Dépor como cuarto por la cola.

El Reglamento General de la RFEF no aclara con exactitud lo que ocurre con los descensos disciplinarios. «Si las vacantes se produjeran en Primera División, excepto en el supuesto de descenso por impago de deudas, la LNFP determinará quién o quiénes ocuparán las mismas o si se produce una disminución del número de clubes en dicha categoría. En los supuestos de tener el derecho deportivo de permanecer en la categoría de que se trate (Primera o Segunda), si se produjera el descenso por impago de las cantidades vencidas y exigibles que se adeuden a sus futbolistas profesionales al 31 de julio de cada año, se ofrecerá la vacante o, en su caso, vacantes, a los equipos de su categoría descendidos por causas exclusivamente deportivas, siempre que se subroguen en la deuda del equipo descendido por impago». Aunque el descenso del Fuenlabrada se debería a medidas disciplinarias, no económicas, un supuesto que no tiene ni jurisprudencia ni articulado específico.

Por tanto, se abrirían tres escenarios posibles en la elección de la Liga a la hora de afrontar el descenso del Fuenlabrada: salvar al 19.º de Segunda (el Deportivo), como parece lo más lógico, ofrecer un 5.º ascenso al equipo con mejor derecho deportivo de Segunda B (el Barcelona B) o dejar desierta esa vacante.

Los contratos televisivos

En este último supuesto, una Liga de 21 podría contravenir los contratos firmados con los operadores televisivos (se firmó con ellos un determinado número de partidos al año, que en ese caso sería menor). Fue el argumento de la propia patronal para decir no a la Segunda de 24. «Incide directamente sobre los contratos audiovisuales, de patrocinio y los de diferente naturaleza suscritos por LaLiga en primera persona o por cuenta de sus integrantes, contratos que obligan a todas las partes y cuyas contraprestaciones son conocidas por los clubes, siendo su incumplimiento denunciable por cualquiera de los afectados», sostenía Tebas en su carta a Andreu Camps. Además, en el convenio de coordinación entre Liga y RFEF se establece que el número de equipos es de 22 y que cualquier modificación requiere de la aprobación de ambas partes.

Una autorización federativa que también requeriría el supuesto de un quinto ascenso desde Segunda B. «Caso de quedar desierta la plaza vacante [...], la LNFP podrá determinar la ocupación de la misma atendiendo a criterios deportivos y mediante resolución fundada, requiriéndose en el supuesto de afectar a clubes de Segunda B la aceptación de la RFEF, o reducir el número de equipos participantes en la división de que se trate», reza el artículo 191.6.

Los precedentes son de descensos por causas económicas y en todos se ofreció la salvación al primer descendido. La televisión autonómica aragonesa atribuye unas declaraciones a Tebas en las que hablaba de qué ocurriría si no se pudiera jugar el play off de ascenso a Primera: «El Real Zaragoza no subirá por ser tercero ni en sueños. Antes salvo al Leganés».

Aplicación del Código Disciplinario

Hay una cuarta posibilidad, que dejaría a la Liga sin competencias. En el caso de que la RFEF todavía no haya validado las clasificaciones (la competición terminó hace 10 días y hoy termina el plazo de inscripción), el Comité de Competición podría aplicar el artículo 61 del Código Disciplinario. Es decir, la plaza del Fuenlabrada ya no sería declarada como vacante.

Es decir, en ese caso, a la hora de redactar el fallo, Competición podría quitarle los puntos al Fuenlabrada y mandarlo a la última plaza, sacando al Deportivo del descenso. «El club sancionado con el descenso de categoría se tendrá por no participante en ella, y ocupará el último lugar de la clasificación, con cero puntos, computándose entre las plazas de descenso previstas», reza el citado artículo.

Competición, que ya desatendió una propuesta del instructor, tomará la decisión

Una vez realizado el informe del Instructor de la Real Federación Española de Fútbol con la propuesta de descenso administrativo del Fuenlabrada, será el Comité de Competición quien determine las sanciones al club madrileño. Hasta la fecha, lo habitual siempre había sido que este comité hiciera efectivas las propuestas del Instructor, que para algo es la persona contratada por la federación para realizar la investigación a fondo del asunto en cuestión, pero hace diez días este comité ya desoyó su medida cautelar de dar por perdido el partido al Fuenlabrada, obligando a que se jugara el 8 de agosto.

Se espera que en breve, respetando los plazos de alegaciones, Carmen Pérez (presidenta nombrada por la RFEF), Pablo Mayor (vocal impulsado por la Liga) y Lucas Osorio (vocal de consenso) tomen una decisión al respecto, a tenor de que en menos de un mes debería comenzar el campeonato de Segunda.

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