El negro futuro que aguardaría al Dépor en Segunda B

En caso de que no prosperen los recursos para evitar el descenso, que ahora es matemático, el club coruñés llegaría a la categoría de bronce del fútbol español en la temporada que tendrá más equipos en toda la historia y con una deuda de noventa millones


Negro sobre negro. Así se presenta el futuro para el Deportivo en caso de que no prosperen los recursos que presentará para evitar el descenso a Segunda B, que ahora es matemático, después del atropello cometido durante la tarde noche del lunes por la Liga, la federación y el CSD. La borrasca se presentaría tanto deportiva como económicamente. Con una deuda reconocida por la entidad de noventa millones de euros (intereses no incluidos), la entidad que preside Fernando Vidal tiene todavía pendiente de aprobación la ampliación de capital que determinará su viabilidad.

¿Cómo será la Segunda División B la próxima temporada?

La decisión de la federación de dar por concluidas las competiciones el pasado mes de mayo sin descensos provocará que el año que viene haya cien equipos en la categoría de bronce del fútbol nacional. Es decir, será la Segunda División B con más participantes de la historia.

Todavía no está aprobado el sistema de competición, ni la confección de los grupos. La idea, según informó la Real Federación Española de Fútbol a las territoriales hace algunas semanas, es que haya cinco grupos de 20 equipos cada uno, para cuya confección se tendría en cuenta el ámbito geográfico. Luego, cada uno de estos se dividiría en dos subgrupos de diez que se elaborarían ya de forma condicionada para que no hubiera ninguno excesivamente superior o inferior a los restantes.

A partir de ahí, se disputaría una liguilla completa de dos vueltas y los primeros clasificados lucharían por ascender a Segunda División.

La particularidad de esta categoría del próximo año es que, además de cuatro ascensos a Segunda, habrá otros 36 para disputar una nueva categoría en la temporada 2021-2022, que inicialmente se llamará Primera RFEF.

¿Sería viable el club tras el descenso?

Todo dependería de lo que suceda en la junta de accionistas del próximo 28 de julio. En la misma, el consejo de administración tratará de aprobar tres ampliaciones de capital que suman 70 millones de euros. De ellas, dos corresponden a capitalización de deuda de Abanca. Una de cinco millones, como consecuencia del préstamo participativo concedido el pasado mes de diciembre y que permitió al club reforzarse de cara a la segunda vuelta. Y otra de 30 millones, que se descontarán de los 62,5 que se le adeudan. La tercera ampliación será ya será de inyección económica.

De no aprobarse las ampliaciones destinadas a Abanca, el Deportivo podría ser inviable en Segunda División B. No hay garantía, toda vez que los ingresos se verían enormemente reducidos. Dejaría de percibir el dinero de la televisión, tendría que renegociar los acuerdos de patrocinio y el número de abonados es casi seguro que caería en picado.

El presupuesto de esta temporada fue de 21,9 millones de euros, que podría verse reducido a una quinta parte. Y, con suerte.

Dado que en Segunda B no hay límite salarial, Abanca, que si todo sale de acuerdo a lo previsto, pasará a ser el propietario de la entidad, tendría que realizar una inyección económica en una apuesta clara por el ascenso.

¿Qué consecuencias reserva todavía la crisis sanitaria?

Está todavía por ver. De momento, son muchos los abonados que no se manifestaron sobre si quieren cobrar o no de forma íntegra la parte de su carné que no disfrutaron de la temporada 2019-2020. La duda es saber si el descenso, dadas las condiciones de injusticia en las que llegaría, animaría a la masa social «a mojarse» tal y como pidió el club y renunciar a esa cuarta parte aproximadamente del dinero aportado al inicio de temporada o, por el contrario, la desilusión por la mala temporada realizada llevaría a los aficionados a reclamar su dinero.

En cualquier caso, es muy probable que la próxima temporada se inicie sin público en los campo, lo que condicionaría todavía más el presupuesto de la entidad blanquiazul. A pesar del varapalo que supondría el descenso, lo normal es que el Dépor fuera el club con mayor número de socios en la categoría. Este año ha superado los 23.000. Un ejemplo pueden ser los dieciséis mil abonados que tuvo el Oviedo cuado acabó en esta categoría. Ahí el club blanquiazul tendría un flotador, pero si hay que empezar la Liga sin público, no podría recaudar tanto dinero. Además, eso generaría también una bajada de ingresos mayor todavía de la esperada en la publicidad.

¿Qué pasaría con la plantilla y el cuerpo técnico?

En principio, Fernando Vázquez entrenará al Deportivo la próxima temporada, sea en la categoría que sea. Cuando llegó, el equipo tenía pie y medio Segunda B y se comprometió por tres temporadas. Resultaría extraño que él renunciase ahora a seguir. Por parte del club, tampoco parece que haya dudas de su continuidad. En cuanto a los futbolistas, la inmensa mayoría harían las maletas: unos porque acaban su período de cesión o su contrato, otros porque la entidad no podría hacer frente a su ficha en esta nueva travesía. En algún caso se buscaría un traspaso.

Daños colaterales en la cantera y el femenino

A Fernando Vidal y su consejo de administración les queda una tarea harto difícil. En primer lugar, intentar que se haga justicia y no se descienda al equipo sin permitirle haber competido. En caso de no prosperar los recursos, reflotar un club endeudado y con una estructura de Primera División. La triste posibilidad de un ERE sobrevolaría la plaza de Pontevedra y, además, de los empleados extradeportivos, los daños colaterales del descenso afectarían a la cantera y al equipo femenino.

¿Valerón capitanearía el proyecto del Fabril?

En principio, no. El acuerdo alcanzado con el canario era en caso que el Deportivo se mantuviera en Segunda División. La única posibilidad es que, en caso de descenso, el exfutbolista blanquiazul renuncie a las cantidades pactadas y, por amor al club, estuviera dispuesto a venir en unas condiciones económicas inferiores.

¿Qué pasaría con el fútbol base?

Es otra incógnita, aunque en este caso, con un matiz. El hombre que desde hace meses tiene en mente Fernando Vidal para dirigirlo, Fran, sí que está dispuesto a hacerlo aun consciente del varapalo económico que supondría para la entidad el descenso y que eso se notaría en su trabajo y en su remuneración.

Es indudable que el club tendría que hacer recortes en la cantera. Pero Fran, tal y como manifestó tanto públicamente como a los rectores de la entidad, está en condiciones de poner en marcha su proyecto.

¿Cómo afectaría al Dépor Abanca?

Aunque sería, con diferencia, el equipo referente, también sufriría el daño colateral del descenso. De hecho, el club tenía un proyecto ambicioso con cuatro equipos femeninos (uno por categoría), pero que quedaría en el aire.

Es posible que, la rebaja que habría en el presupuesto de la entidad, pudiera afectar a la hora de tener que negociar con algunas jugadores una reducción salarial e incluso el equipo que prepara Manu Sánchez quizá tuviera que verse en la tesitura de conceder la baja a alguna futbolista por no poder hacer frente a las fichas.

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