El fondo de armario para salvarse

De todos los equipos involucrados en la lucha por la permanencia, el Deportivo es el que acumula más experiencia en partidos de la máxima categoría del fútbol


Richard Barral se mostró contundente de cara al regreso del fútbol para el Deportivo. «Con este equipo y fondo de armario, creo que será difícil que nos ganen un partido», dijo hace menos de dos semanas el asesor deportivo del club. Una confianza que parece estar flotando también en el vestuario. Abdoulaye Ba, con la perspectiva propia de un recién llegado —aunque ya lleve en A Coruña más de dos meses—, fue el último en asegurar que, a su modo de ver, la plantilla del Deportivo es más la de un aspirante al ascenso que la de un equipo condenado a sufrir.

¿Pero de dónde sale esta confianza? ¿Cuál es ese fondo de armario al que se refiere Richard Barral? ¿Son mejores las prendas de los coruñeses comparadas con las de sus rivales directos por la salvación (Racing de Santander, Extremadura, Lugo, Oviedo, Albacete, Numancia y Málaga)?

La importancia de las incorporaciones del mercado invernal

La primera estadística que podría dar pistas sobre la fiabilidad de la plantilla actual es reparar en el número de jugadores blanquiazules que acumulen, al menos, diez titularidades esta temporada. Este número puede servir de indicador teniendo en cuenta que, aparentemente, se avecinan partidos casi consecutivos y Fernando Vázquez tendrá que rotar. El cansancio hará que cobren importancia los reservas. En teoría, aquellos equipos que utilicen menos futbolistas serían los perjudicados por el cansancio provocado por esta cascada de partidos.

Aunque el dato en sí no es demasiado esperanzador, tiene matices. En total, 14 jugadores del Deportivo han sido, como mínimo, diez veces de la partida esta campaña. Son los mismos que en el Oviedo, el Málaga y el Albacete (14), dos más que Racing de Santander y Numancia (13) y por debajo de los 16 del Extremadura o los 16 del Lugo. Ahora bien, ni Emre Çolak, ni Sabin Merino, ni Claudio Beauvue han llegado a ese número de veces titulares. Tampoco otros futbolistas que podrían ser importantes en este arranque, como Uche Agbo, David Simón, Keko o Abdoulaye Ba.

La supuesta ventaja del equipo coruñés aflora cuando se contabilizan los jugadores que han disputado al menos 500 minutos este curso. El Dépor tiene 18 futbolistas que han alcanzado ese tiempo, los mismos que el Extremadura o el Málaga. El Numancia cuenta con 17, mientras que el Racing y el Oviedo tienen 16. Lidera este ránking el Lugo (21), por delante del Albacete (19), aunque de nuevo jugadores de la plantilla de Fernando Vázquez llamados a ser importantes en este tramo final de Liga como Beauvue (88), Agbo (151) o Keko (45) no alcanzan por mucho esa cifra. Tampoco Hugo Vallejo (134), otro de los recién llegados que se ha ido ganando la confianza de Vázquez.

El equipo más experimentado en el fútbol de élite

Si bien la anterior estadística puede no ser concluyente pese a los matices, la experiencia de la plantilla del Deportivo en el fútbol de máximo nivel sí debería decantar la balanza.

Los coruñeses son, de largo, el conjunto que cuenta con más futbolistas con experiencia en Primera División. En total, son 21 los jugadores coruñeses que se han desarrollado, en mayor o menor medida, en la máxima categoría. Algunos de ellos con más de cien apariciones, como el caso de Bergantiños o Keko. Esos 21 suponen ocho jugadores más que con los que cuentan Racing, Oviedo o Málaga, segundos de este ránking con 13 hombres con experiencia en Primera. El peor parado es el Extremadura. Solo dos miembros de su plantilla han debutado en Primera (uno de ellos, Pinchi, con el Deportivo).

En el acumulado de partidos en Primera, el Dépor es segundo, con 836 partidos resultantes del sumatorio de toda su plantilla. El primero es el Racing de Santander, claramente impulsado por la trayectoria del central Alexis Ruano, quien él solo suma 321 encuentros en Primera.

Javier Montero: Empezar a ser padre en tiempos de coronavirus

L. Balado

El futbolista y su novia tuvieron que lidiar con las primeras fases del embarazo durante la pandemia

Si hay algo que iguala a todo el mundo, independientemente de nómina, edad o condición, es la felicidad con la que se espera a un nuevo miembro de la familia. Los Montero Bermúdez pronto pasarán de ser dos a ser tres. La pequeña Antonella está en camino. No llegará hasta noviembre, pero ya tiene nombre, porque si de algo sirven dos meses de encierro es para barajar y acabar decidiendo entre todo el abanico de posibles nombres. «Hemos tenido tiempo para pensar», dice su padre.

Es de las pocas cosas buenas que los positivos crónicos sacarían de esta pandemia. Javier Montero, defensa del Deportivo, aún recuerda con cierto agobio la que se le vino encima. «Ella se tuvo que quedar en casa, no salía apenas por el riesgo que conllevaba, y el que ha hecho las tareas y todo he sido yo, un buen marrón», reconoce este padre primerizo. Se agobió al principio, «aunque luego me fui acostumbrando», dice. Normal durante un embarazo en tiempos de coronavirus. El defensa sufría pensando cómo su pareja no podría cumplir con algo tan básico como los paseos recomendados a las embarazadas. Recuerda también esa angustia que pasaba en la sala de espera mientras su novia se hacía una ecografía, y viendo todos los peligros que un centro de salud puede entrañar en momentos así. «Fue pasar de cero a cien», reconoce. Fueron los sanitarios, grandes protagonistas de esta crisis, los que les ayudaron a calmarse. «Al principio no sabíamos lo que hacer. Era todo muy raro. Pero hablando con los doctores y ginecólogos pues ya nos dijeron que tuviésemos más cuidado, pero que no pasaría nada».

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