El Deportivo, ante la preparación para una liga diferente

Jugar dos partidos por semana de forma continua tras un largo parón obligará al equipo blanquiazul a un desafío inédito, cogiendo ritmo y corrigiendo errores mientras compite


A Coruña / La Voz

El plan que maneja la Liga para la Segunda División es que se reanude y se celebre en el mínimo espacio de tiempo posible. Es decir, que las once jornadas que faltan (mas la reanudación del Rayo-Albacete interrumpido por los insultos a Zozulia) se disputen como mucho en poco más de un mes. Fútbol cada tres días, como están dispuestos a aceptar federación y jugadores, o incluso menos, como pretende la patronal. Será, por tanto, una liga completamente diferente a la que estaba prevista.

En ese sentido, el Deportivo es uno de los equipos con más profundidad de plantilla, un factor que puede ser determinante en la reanudación. Y es que además de las fichas del primer equipo (22), tiene a Hugo Vallejo y Mujaid con licencias del Fabril, pero con total dinámica de Segunda División. Catorce de los veinticuatro jugadores que maneja Fernando Vázquez han jugado al menos 15 partidos en el presente campeonato. Y ahí no están incluidos los fichajes invernales (Sabin Merino, Çolak, Agbo, Keko, Beauvue y Vallejo), que en mayor o menor medida también estaban participando cuando se produjo el parón. Los más alejados de la dinámica competicional son Luis Ruiz (11 encuentros) y David Simón (3), amén del portero suplente Jovanovic y de Ba, incorporado la semana de la suspensión.

«Las lesiones van a ser importantes. El Deportivo, con los refuerzos de invierno, sobre todo de medio campo hacia adelante, va a tener ventaja con respeto a otros equipos, más justos de efectivos. A partir del cuarto partido, las rotaciones van a cobrar mucha importancia», explica José Manuel Pose, técnico nacional y profesor en la Escuela Gallega de Entrenadores.

Precisamente esa acumulación de partidos obligará a entrenar poco y beneficiará a los que tengan un modelo de juego definido. «En ese escenario, los entrenamientos no van a existir. Tácticamente puedes hacer algo, pero realmente todas las sesiones van a ser de recuperación o de preparación. Todo muy ligero. Apenas sin tiempo para corregir. Eso le puede dar ventaja a los equipos que lleven mucho tiempo jugando de la misma manera. Por ejemplo, el Cádiz, que todos sabemos a lo que juega. El no modificar mucho la estructura de juego va a sumar. El Deportivo tampoco sale muy perjudicado porque con Fernando Vázquez estaba claro el modelo. Casos como el Albacete o el Fuenlabrada, con cambio de entrenador reciente antes del parón, lo van a tener más complicado», agrega Pose, que también advierte del factor anímico: «Las inercias van a ser decisivas. Ganar los dos primeros partidos te pueden llevar en volandas».

También se prevé que el ritmo de juego va a ser diferente. «La pretemporada no va a ser con amistosos, será con partidos en los que te juegas la vida», advierte el entrenador nacional Carlos Brizzola. «Se necesita un mínimo de 15 o 20 días de un trabajo físico para que los jugadores cojan resistencia y sobre todo fuerza. Y luego aún hay que hacer un trabajo técnico y táctico, porque esas cosas se pierden con la inactividad.. En definitiva, hacer una pretemporada, con la diferencia de que los amistosos de verano ahora van a ser en la propia Liga. Y aquí no se va a poder trabajar tácticamente ni poner a un equipo en la primera parte y a otro en la segunda. Aquí hay que empezar a piñón fijo, y el Dépor tiene que ir a ganar más que los demás porque está en descenso. A los equipos en dinámicas ganadoras esto les afectará menos. El entrenador va a tener una papeleta complicada, más que la de otros, por lo mucho que se juega».

Brizzola también habla de la capacidad de adaptación a jugar sin público. «Se habla de partidos a puerta cerrada. No es fácil jugar en esa situación, con esos ambientes fríos», explica. Y en ese sentido el Deportivo sería el gran perjudicado de la Liga, ya que no podría contar con el apoyo de sus seguidores, más de 20.000 en cada partido en Riazor, y siempre presentes en los partidos de fuera de casa. Son los trazos de una Liga diferente. Sin duda.

La incógnita de lo desconocido

Paco Liaño

Estamos delante de un escenario completamente nuevo para todos y eso hace que sea un poco incógnita saber cómo puede afectar. Pero lo que es seguro es que ningún equipo de Segunda División está diseñado para jugar partidos cada tres días de una forma continuada como requiere la situación y es difícil saber ahora mismo cómo afectará a unos y a otros.

Pero antes de empezar a pensar en competir, lo primero será poner a tono a los jugadores porque ni en verano tienen un parón tan prolongado en el tiempo. Estamos en un escenario de mes y medio o dos meses sin entrenar, como mínimo, porque lo de casa no cuenta. Eso es un cuento. Nadie tiene la posibilidad de trasladar un campo de fútbol a su casa. Ni siquiera los que disponen de grandes mansiones.

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