El día más feliz de Mari Paz Vilas: «Pensé que me retiraría sin poder pisar Riazor como futbolista»

La arousana del Valencia jugará este martes un partido oficial en Galicia ocho años después del último, contra el equipo de su infancia y además en Riazor


«Pensé que no iba a llegar el momento. Que me retiraría sin poder pisar Riazor como futbolista. Llevo catorce temporadas en Primera, pero el Deportivo no creó su equipo hasta hace cuatro. Sinceramente, no me imaginé que pudiera llegar este momento tan rápido, antes de mi retirada». Son las palabras de una ilusionada Mari Paz Vilas Dono (Bamio, 1988), futbolista gallega del Valencia que mañana (20 horas) jugará en Riazor contra el Deportivo.

«Yo crecí viendo jugar al Dépor. Yo quise ser futbolista por el Dépor. Pude disfrutar siendo niña de ver jugar a Bebeto, Djalminha, Valerón... Y al final con Juan Carlos hasta he podido incluso mantener algún tipo de relación hablando de fútbol... Así que mi sentimiento hacia el Deportivo está claro que es especial», confiesa.

«Yo quise ser futbolista por el Dépor. Pude disfrutar siendo niña de ver jugar a Bebeto, Djalminha, Valerón...»

Con más de 500 goles a sus espaldas en sus cerca de medio millar de partidos sumando los de la selección, Atlético Arousana, Levante, Barcelona, Espanyol y Valencia, Mari Paz reconoce que todavía mantiene sentimientos deportivistas, escapándose también a verlo en directo. «Cuando el Dépor viene por aquí cerca voy a verlo, siempre que puedo. Recuerdo ir hasta el campo del Sabadell, cuando yo estaba jugando en Barcelona. Y ahora, con la situación que estaban sufriendo, en zona de descenso en Segunda, lo viví con una gran tristeza. No es un equipo para estar ahí», explica.

Por eso, el duelo de mañana va a ser tan especial para ella. «Cuando se hizo oficial que íbamos a jugar allí, mis compañeras no pararon de mandarme guasaps. Ellas saben lo especial que es para mí volver a Galicia, y aún encima en ese estadio. Entrar en ese campo me va a remover un sentimiento especial. Ellas lo saben y yo no lo puedo negar. No tengo ningún problema en decir lo ilusionante que es para mí, por todo lo que he explicado», destaca una de las mejores futbolistas gallegas de las últimas décadas.

Su historia con Valerón

Mari Paz vivió siendo niña los mejores momentos de la historia del Deportivo. Nació en el año 88, tan solo tres meses antes del gol de Vicente que le dio al club blanquiazul una agónica permanencia en Segunda. Fue el prólogo del despegue hacia Primera. El ascenso contra el Murcia, la permanencia contra el Betis en aquella agónica promoción, el nacimiento del Superdépor, los títulos, el gran Deportivo de Champions de comienzos de siglo... De ahí que siendo adolescente no ocultara que idolatraba a Valerón.

Ella era una joven de unos 16 años, pichichi de Segunda División, internacional en las categorías de base de la selección, y él uno de los grandes iconos del fútbol español. Era su referente. Lo proclamaba a los cuatro vientos. Un día la magia de la radio los cruzó a ambos en antena, poco antes de que Marigol -ese era su nombre de guerra entonces- se marcharse a jugar a Primera.

Diez años después de aquel sueño cumplido, la casualidad jugó a favor de Mari Paz. Valerón estaba en la ciudad deportiva del Valencia entrenando con el Las Palmas. Se armó de valor y se presentó.

-Hola, soy Mari Paz, me gustaría hacerme una foto contigo.

-Contigo hablé hace muchos años en una radio, ¿verdad?

-¿Te acuerdas?

Ese día Mari Paz cumplió un sueño. Mañana, cerrará los ojos y jugará pensando que es Valerón quien la asiste.

«Siempre es bonito volver a casa y que tu gente pueda ir a verte»

Habrá poca gente más feliz en el mundo que Mari Paz mañana. Ya no solo por enfrentarse al Deportivo y en el estadio donde ganó la Liga y se vivieron grandes noches europeas. También por el hecho de que al fin su familia y amigos podrán verla jugar en directo un partido oficial, después de muchos años.

«Ya simplemente ir a Galicia es especial, porque solo había podido hacerlo el año que subió el Olivo. Siempre es bonito volver a casa y que tu gente pueda ir a verte. Nuestra comunidad está bastante apartada como para que puedan moverse y venir a verme a alguno de mis partidos. Ahora gracias a Dios aún los da la tele, pero hasta hace unos años ni eso», explica.

Mari Paz solo había podido jugar un partido en Galicia, como futbolista de Primera. El 11 de diciembre del 2011. Entonces militaba en el Espanyol y visitaba el campo de Pahíño, en Navia. Firmó un doblete en la cómoda goleada sobre aquel Olivo (0-4) en el que comenzaban a despuntar Sara Tui, Lombi y Ana Buceta. Un duelo que había comenzado con saque de honor de Vero Boquete, tras ser distinguida MVP de la liga profesional de Estados Unidos.

«El Deportivo era un poco el equipo que no se quería en el Valencia porque es un viaje muy largo, pero egoístamente a mí me ha encantado que nos haya tocado para que así mi gente pueda disfrutar de verme jugar. Y más siendo en Riazor. No podía haber salido más redondo para mí», explica la futbolista,

Los socios del Dépor tendrán acceso gratuito y el resto deberán abonar 2 euros.

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