La retaguardia del Dépor se suma al gol

TORRE DE MARATHÓN

CESAR QUIAN

El tanto de Peru que dio la segunda victoria de la temporada al Dépor se convirtió también en el primero de un jugador de mediocampo hacia atrás

23 dic 2019 . Actualizado a las 09:18 h.

Ansiado. Dorado. Felicísimo. Catártico. Y más coral que ninguno. Los calificativos se agotan para el cabezazo de Peru Nolaskoain que el pasado viernes dio el segundo triunfo de la temporada al Deportivo. El gol sirvió de redención a un jugador señalado por su bajo rendimiento y sus comentarios en redes sociales, pero al que Luis César no había dudado en destacar como uno de sus guerreros. Un gladiador. Y el futbolista, de solo 21 años, rompió las ataduras mentales de un equipo que sueña con devolver en forma de alegrías durante la segunda vuelta todos los sufrimientos padecidos hasta las vacaciones navideñas.

A la premisa de romper las diecinueve jornadas sin ganar se añadió que este fue el primer gol de un deportivista que no es atacante. Es decir, el primero que involucró a otra posición en el campo que no sea alguna de las que se sitúan de mediocampo hacia delante. Un defensor que no se limita a resguardar (con limitadísimo éxito hasta ahora) la propia portería. Quebrar ese estúpido rol autoimpuesto por el nefasto paso de las veinte primeras jornadas en el Deportivo se revela como otra de las grandes conquistas de este gol de Peru.

Antes del partido que cerró la primera vuelta, los raquíticos quince goles del Dépor llevaban la firma de Aketxe (4, el último en septiembre), Mollejo y Koné con 3 cada uno, Christian Santos y Valle (2), así como el de Jovanovic, quien marcó en el empate de Santander. El delantero venezolano abrió el marcador contra el Tenerife con el tercer tanto de la temporada y puso en ventaja a su equipo durante más de una hora, pero al final no valía para cerrar la horrenda racha sin victoria del equipo debido al empate de penalti de Santana. Bien visto, el trascendental triunfo solo podía llegar con arrobas de sufrimiento y gracias a un gol que significa mucho más que tres puntos.