Beto encuentra el ritmo

El peruano ha dado un salto en su adaptación y se postula como revulsivo ante la falta de acierto y fluidez en el frente de ataque del Deportivo


A Coruña

En la foto, tomada por la icónica Annie Leibovitz, aparecía Carl Lewis mirando a cámara. Subido a unos interminables zapatos de tacón rojos, el velocista estadounidense parecía a un instante de salir corriendo. Pirelli se instaló en las cabezas de conductores de todo el mundo cuando hace 25 años unió aquella peculiar imagen del fenomenal atleta a un eslogan en el que sostenía: «La potencia sin control no sirve de nada». La idea trascendió el mundo del neumático y alcanzó cualquier terreno en que pudiera resultar aplicable. Prácticamente todos. Fútbol incluido.

Un deporte en el que son frecuentes los casos de exceso de vigor, tan fértil en el calor de la grada, pero reñido con la calma que la pelota en muchas ocasiones demanda. En el jugador de importación, sin embargo, es demasiado frecuente el mal opuesto. Futbolistas con arte y sin garra. Expertos en domar el cuero con un exceso de pausa. A esa legión de los Rabello, Fariña, Marlos, les ha salido otro ejemplo. Beto da Silva, atacante del Perú, prestado por México. «Está entre los mejores técnicamente del equipo», aseguraba el sábado Luis César, empleando palabras ya procesadas por Anquela.

Los dos técnicos que han ocupado el banquillo del Dépor coinciden en apreciar el talento del limeño, aunque el aprecio no trascienda fuera de las salas de prensa. 16 minutos (y un poste) más descuento tuvo Beto con su primer entrenador en A Coruña. 18 y prolongaciones lleva con el segundo. Luis César, eso sí, tiene al jugador en sus planes de futuro. «Lo más normal es que la semana que viene le toque jugar más. Técnicamente es buenísimo», recalcaba el míster al finalizar el duelo con el Alcorcón, tras haberlo enviado al campo en el 84.

El problema no era de condiciones, sino de tiempos. «Le falta que juegue al ritmo que nosotros queremos. Ofensivo y defensivo. Lo sabe, he hablado con él», desvelaba. El problema era, porque ahora es menos. «Cada vez lo veo más preparado en cuanto a ritmo para poder competir en España y en cuanto a lo que requiere la Segunda», afirmaba ayer su capitán, Álex Bergantiños. El de La Sagrada opina que su compañero «ha estado teniendo menos opciones de las que ha merecido en ciertos momentos».

Consideración que lleva al centrocampista a elevar a Beto a la condición de referente. «Lo pondría como ejemplo», aseguró ante los medios. «Es un chico que ha venido con una trayectoria difícil en su juventud, de otro país y de un fútbol totalmente diferente», repasó al enumerar las barreras, antes de manifestar su fe: «Creo que nos va a dar buenos momentos, ojalá sea lo antes posible porque lo veo completamente capacitado para aportar y sumar. Calidad tiene de sobra, lo vimos desde el primer día».

El tiempo de Beto se acerca, aunque no llegue en el derbi. Luis César lo ha estado probando en las distintas plazas de su tridente ofensivo, como reemplazo incluso del devaluado Longo, pero los ensayos no lo sitúan como favorito para el once del domingo. Las condiciones del peruano son idóneas frente a zagas enrocadas que superar a través de individualidades, y las citas a domicilio requieren mayor frenesí en la transición, especialmente si se les suma la tensión de un duelo vecinal. Es probable que en Lugo disfrute de más minutos de césped y sea el Zaragoza el rival que sirva para medir en casa las virtudes del último en llegar al Dépor. La salida de Rolan aún puede dar frutos inesperados.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

Beto encuentra el ritmo