Beto encuentra el ritmo

Xurxo Fernández Fernández
Xurxo Fernández A CORUÑA

TORRE DE MARATHÓN

César Quian

El peruano ha dado un salto en su adaptación y se postula como revulsivo ante la falta de acierto y fluidez en el frente de ataque del Deportivo

29 nov 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

En la foto, tomada por la icónica Annie Leibovitz, aparecía Carl Lewis mirando a cámara. Subido a unos interminables zapatos de tacón rojos, el velocista estadounidense parecía a un instante de salir corriendo. Pirelli se instaló en las cabezas de conductores de todo el mundo cuando hace 25 años unió aquella peculiar imagen del fenomenal atleta a un eslogan en el que sostenía: «La potencia sin control no sirve de nada». La idea trascendió el mundo del neumático y alcanzó cualquier terreno en que pudiera resultar aplicable. Prácticamente todos. Fútbol incluido.

Un deporte en el que son frecuentes los casos de exceso de vigor, tan fértil en el calor de la grada, pero reñido con la calma que la pelota en muchas ocasiones demanda. En el jugador de importación, sin embargo, es demasiado frecuente el mal opuesto. Futbolistas con arte y sin garra. Expertos en domar el cuero con un exceso de pausa. A esa legión de los Rabello, Fariña, Marlos, les ha salido otro ejemplo. Beto da Silva, atacante del Perú, prestado por México. «Está entre los mejores técnicamente del equipo», aseguraba el sábado Luis César, empleando palabras ya procesadas por Anquela.

Los dos técnicos que han ocupado el banquillo del Dépor coinciden en apreciar el talento del limeño, aunque el aprecio no trascienda fuera de las salas de prensa. 16 minutos (y un poste) más descuento tuvo Beto con su primer entrenador en A Coruña. 18 y prolongaciones lleva con el segundo. Luis César, eso sí, tiene al jugador en sus planes de futuro. «Lo más normal es que la semana que viene le toque jugar más. Técnicamente es buenísimo», recalcaba el míster al finalizar el duelo con el Alcorcón, tras haberlo enviado al campo en el 84.