Una situación desesperada que lleva a disimular debilidades

Paco Liaño

TORRE DE MARATHÓN

Alberto Nevado Piqueras

06 nov 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

En la segunda parte del partido en Santander el Deportivo ya empezó a poner en práctica su apuesta por el juego directo. Allí cambió el partido porque el rival dejó de robar balones cerca del área y generar peligro. Esa es la única razón que justifica este estilo, el que el adversario no inicie sus contras cerca del área coruñesa. Porque más allá de eso, hasta el momento los de Luis César tampoco han sido capaces de crear peligro en el área rival a través del balón en largo.

Como mínimo habrá que trabajar mucho más las segundas jugadas.

Con este tipo de propuesta, quizá sea necesario recurrir más a Christian Santos, que tiene en el juego aéreo uno de sus fuertes. En el poco tiempo que pasó en el terreno de juego en Fuenlabrada logró que el equipo mejorara sus prestaciones en la pelea por los balones enviados por alto. Además, habrá que juntar más gente por dentro y eso quizá tenga que pasar por un cambio de dibujo.