Tranquilidad con balón ante un rival con poco gol y muchas derrotas

El exentrenador del Deportivo analiza en su pizarra al Racing de Santander


Cada semana me resulta más complicado escribir y pensar cómo comenzar mi análisis previo al partido del Deportivo sin caer en la repetición. Pero es que nos encontramos en un bucle del que el Deportivo no termina de salir. Y, de ahí, solo se sale ganando. Por eso, vuelve a ser importantísimo el aspecto emocional. Tratar de olvidarse de lo mal que se ha hecho. No empezar el partido con una mochila emocional negativa, que seguro que acabará pasando factura durante el desarrollo del duelo.

El partido de esta tarde vuelve a ser crítico. Adquiere una relevancia enorme, porque la realidad dice que el último visita al penúltimo. Y perder alejaría demasiado al Dépor de la salvación. Solo hay que pensar en eso: que una victoria es necesaria y te da aire y una derrota te condena. Empezar a hacer cuentas a largo plazo es un error.

1. El racing, solo un triunfo en sus últimos 22 partidos

El pasado 17 de septiembre, el Racing de Santander conseguía golear al Mirandés en El Sardinero (4-0). Desde entonces, acumula cinco empates y una derrota. Esta victoria ante el conjunto burgalés supuso la primera lograda por la escuadra cántabra en los últimos 22 encuentros. Es decir, desde el 7 de abril, que había conseguido la anterior. Y es que el equipo de Iván Ania subió la pasada temporada después de no conseguir ganar sus últimos diez partidos (seis de la Liga regular y cuatro del play off) pues en la primera eliminatoria, la de campeones, empató los dos duelos frente al Baleares, al que eliminó gracias a haber marcado como visitante. En la eliminatoria final, perdió un partido e igualó otro ante el Fuenlabrada. Y esa fragilidad es la que debe explotar el Deportivo. Porque sí, el conjunto coruñés está mal. Pero su rival, al menos por resultados, no debería estar mucho mejor anímicamente.

2. Buen trato al balón y dos puñales en las bandas

Es el santanderino un equipo que intenta darle un buen trato al balón, jugar al fútbol, ser asociativo. Pero en donde realmente es muy bueno el Racing es por fuera. Ahí cuenta con dos futbolistas (Lombardo y Yoda) que son potentes, muy verticales, decisivos en el uno contra uno. Juegan a pie cambiada y se han convertido en los dos máximos regateadores de la Segunda División. Minimizar el daño que puedan hacer esos dos puñales será una de las claves del posible éxito blanquiazul.

Ese desequilibrio. Dos puñales por los costados que tienes que estar precavidos para minimizarlos. Su principal virtud.

3. Carencia de gol

Trece son los goles que lleva a favor el Racing. Si tenemos en cuenta que cuatro los marcó en un encuentro (la citada victoria frente al Mirandés) y tres en otro (el pasado fin de semana en el empate a tres en Tenerife), nos encontramos con un equipo que en diez jornadas solo fue capaz de hacer seis tantos. Es más, ha finalizado hasta cinco compromisos sin batir la meta contraria. Y eso que cuenta en sus filas, además de los dos extremos comentados, con un delantero centro que, personalmente, me ha sorprendido mucho: Nuha Marong. A balón parado es un equipo aceptable en el golpeo, pero sin excesivos alardes tampoco, aunque hay que tener en cuenta la debilidad mostrada por el Deportivo en este apartado.

4. Que pasen los minutos

Aunque lo ideal sería ponerse por delante en el marcador pronto, eso no sucede siempre, así que lo que debe procurar el Deportivo es, más allá de que quiera plantear un partido con o sin balón, sentirse seguro cuando tenga el control del esférico. Asegurar pases al principio para coger confianza.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Tranquilidad con balón ante un rival con poco gol y muchas derrotas