Dani Giménez: «Debemos ser más valientes, meter más la pierna y robar más balones»

TORRE DE MARATHÓN

MARCOS MIGUEZ

Cree que la sangría de goles se debe a que el equipo hace demasiadas concesiones al rival

08 nov 2019 . Actualizado a las 12:47 h.

Dani Giménez (Vigo, 1983), además de hablar, suele decir cosas. El guardameta, uno de los capitanes de un buque en problemas, dio su visión sobre la crisis que vive el Deportivo en una amplia charla en RadioVoz.

-¿Cómo ha sido la semana?

-Una semana de análisis y de trabajo. De asimilar conceptos y de intentar mejorar cosas que no estamos haciendo bien.

-¿Lo primero es ganar o crecer?

-Lo primero es el trabajo diario. Ser más valientes, meter más la pierna, robar más balones y ser un equipo incómodo. Eso es lo que nos dará oportunidades de ganar los partidos. Si al final concedemos y no somos fuertes, los equipos vendrán a Riazor y jugarán con tranquilidad.

-¿Más valientes es más ofensivos?

-Creo que en defensa estamos concediendo mucho. Hacemos pocas entradas, vamos poco a los duelos y estamos jugando un poco a la expectativa. Es cierto que llevamos ya semanas trabajando, pero aún no conseguimos dar con el punto exacto que el equipo necesita. Más esta semana, después del partido de Las Palmas donde, evidentemente, dimos demasiadas facilidades al rival.

-Con 20 goles encajados en 11 jornadas, es evidente que la defensa es uno de los problemas.

-Pecamos un poco de hacer sombra y de no meter la pierna. El partido de Las Palmas es el reflejo de lo que llevamos haciendo toda la temporada, salvando algún momento bueno que hemos tenido. A veces es mejor no pensar tanto en la situación, sino en tratar de ganar al contrario y en vivir la jugada que toca.

-Habla de los buenos momentos. Quizás el mejor fue frente al Almería. Y echaron a Anquela.

-Sí. Contra el Almería, las líneas estuvieron bastante adelantadas. Presionábamos y recuperábamos mucho balón. Cuando hablamos de defensa hablamos de todo el equipo. Estamos trabajando para repetirlo y con los conceptos que Luis César cree que son lo mejor para nosotros.

-También hemos visto un equipo muy largo, con mucha distancia entre líneas.

-A veces los delanteros saltan, nadie acompaña, siempre tienes miedo de dejar gente a tu espalda y al final eso te penaliza. Los jugadores hablamos y hablamos, pero hasta que no veamos un partido bueno.... Yo no quiero hablar de objetivos, ni de la plantilla, pero lo que está claro es que no somos tan malos como para estar ahí.

-Pero lo primero es ganar.

-En estas situaciones no se gana y, de repente, sale todo bien. Por detalles, a veces, cambias una racha. Pero lo que queremos es, sobre todo en casa, regalar un partido bueno para que la gente tenga la ilusión de que el Dépor empieza a funcionar. Necesitamos que se sientan identificados con lo que hacemos y sabemos que eso viene con trabajo y resultados.

-Cuando no se gana, siempre se habla de la actitud.

-La gente corre. Que el equipo esté muy largo muchas veces no significa que no corramos. Sabemos que los equipos largos, los que defienden en más metros, son los que suelen estar más abajo en la clasificación. Pero no es cuestión de actitud. Quizás en este caso de carácter. Es el trabajo que estamos haciendo con Luis César, olvidar lo que hemos hecho antes y centrarnos en esas cuatro o cinco cosas que van a hacer que un jugador mire al contrario y le quiera ganar los duelos. Y sobre todo, tolerar los fallos. Creo que es algo que hacemos muy mal. La gente cuando tiene un fallo, tiene más miedo a fallar.

-Si el Dépor no sale de abajo, la cosa se puede poner fea.

-Cuando vienes al Dépor, vienes con la expectativa de pelear por lo más alto. Pero, al final, el fútbol te pone en tu lugar. Si estamos últimos es por algo, no es por mala suerte. Individualmente, creo que hay pocos jugadores que se salven. Tienes que ver cuales son los problemas, analizarlos y solucionarlos.

«Siendo súper pesimista, el Dépor no debería bajar de mitad de tabla»

El guardameta no busca excusas. «Siendo súper pesimistas, el Dépor no debería de bajar de mitad de tabla», asegura cuando se le pregunta si la llegada de jugadores importantes en el último día de mercado afectó. Jugadores además muy jóvenes. Ahí sí que matiza. «Cuando la situación ya es mala y viene gente joven que quizás no tenga esa experiencia, cuesta asimilar que estás en un equipo llamado a hacer grandes cosas».

-¿Afecta el ambiente?

-El ambiente no se ha vuelto en contra de los jugadores. Mientras no te silban a ti particularmente, te afecta menos. No gusta, pero cuando no consigues resultados y estás en un equipo grande, siempre viene acompañado de historias de estas. Tampoco creo que sea una presión excesiva.

-Jugaban hace nada la promoción contra el Málaga y ahora…

-Nos viene bien. Es un rival directo. No lo están pasando bien, igual que nosotros e incluso tienen más inestabilidad en torno al grupo. Pero eso al final incluso te une. Yo ascendí con el Rayo Vallecano estando un montón de meses sin cobrar y eso unió muchísimo al grupo. Depende mucho del carácter del equipo. El Málaga va a plantear un partido como ellos juegan siempre: con el balón y creando superioridades. Nosotros vamos a ir a intentar mandar, porque estamos en Riazor y lo que estamos trabajando es para que el equipo crezca.

-¿Y a nivel individual?

-Siempre se puede hacer más. Hay que se autocrítico. Soy de los veteranos, de los que lo se tienen que desgastar más en lo psicológico. Al final, los que tenemos más peso, también somos más responsables de la situación. La gente más joven y que acaba de llegar, no deben de llevar tanto el peso como los que llevamos más tiempo y somos los encargados de imprimir ese carácter.

El puzle que Luis César ha de resolver

Pedro Barreiros

El Dépor desea fundar una nueva era, reconstruir su débil moral y prepararse para una Liga que ha puesto a prueba más que nunca a club, vestuario y afición. El encuentro contra el Málaga de mañana (16.00 horas, #Vamos) se funda desde la expectativa de cambiar la dinámica, establecer un punto de partida y comenzar a mirar hacia arriba desde ya, justo cuando Luis César se estrena en Riazor. El técnico gallego despliega las piezas sobre la mesa y se prepara para escoger aquellas sobre las que levantar su equipo, las once llamadas a resolver el enrevesado puzle en que las derrotas repetidas y las horribles sensaciones de juego han echado a perder el campeonato hasta ahora.

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