El Dépor necesita un zurcido

Xurxo Fernández Fernández
Xurxo Fernández A CORUÑA

TORRE DE MARATHÓN

César Quian

Las bajas se suman a los males de la zaga blanquiazul y al pobre rendimiento defensivo del equipo, el que más goles ha encajado en el arranque liguero

27 ago 2019 . Actualizado a las 09:06 h.

Cinco destrozos en hora y media. Entre el minuto 69 del encuentro con el Oviedo y el 53 de la cita en El Alcoraz, el Dépor se convirtió en el conjunto más goleado de la categoría, apartándose de la imagen de equipo sólido que persigue su entrenador. Quedaron al descubierto una larga serie de carencias que exceden a la propuesta del míster y alcanzan a todo el plantel. No hay zona del sistema de Anquela que escape al problema, evidente en cada fase del juego. Con y sin balón.

espacio entre líneas

Esfuerzo extra para Gaku

La propuesta actual del Dépor profundiza la grieta entre futbolistas de elaboración y de destrucción. De Gaku hacia adelante; de Bergantiños hacia atrás. En este aspecto, el partido de El Alcoraz tuvo su prólogo hace ya meses, con anotaciones de Martí. El técnico que cerró el curso pasado en A Coruña recuperó el doble pivote, asociando a dos futbolistas de características en principio complementarias. Creaba Edu, barría Álex. Una teoría que se estrelló en el tópico de que no siempre uno más uno son dos. La división de poderes culminó en el desaguisado de Son Moix, cuando faltó el recuperador y el equipo se fragmentó. Bergantiños sí saltó al campo en Huesca, pero no consiguió abarcar el suficiente terreno, superado por los múltiples focos de acción.

Durante distintas fases del duelo, el frente de ataque trató de presionar arriba, replicando la puesta en escena que había desarbolado al Oviedo. Si el robo se produce en campo ajeno, hay menos distancia hasta el gol. Sin embargo, lo que debía suponer una economía de esfuerzos acabó teniendo el efecto contrario por culpa de la descoordinación. La zaga blanquiazul no está cómoda con espacio a su espalda; le falta velocidad. Tendió a recular sin la pelota, arrastrando a los ocupantes de la medular y despoblando campo hasta favorecer su ocupación por el rival. En ese escenario Álex no dio abasto en las ayudas y Gaku tuvo que vaciarse, extendiendo su mapa de calor.

El recorrido del japonés quedó retratado en forma de diagonal. De la esquina izquierda del campo, para intentar ayudar a Luis Ruiz, hasta el extremo derecho que el Dépor frecuentó al atacar (el 57% de sus circulaciones fueron por ese costado). La fatiga penalizó en fase de creación.

abuso del balón en largo

De recurso a base del modelo

Shibasaki, exigido y ocupando una zona poco habitual, fue el primero en apuntarse a las «concesiones impropias de un equipo de la categoría que se le supone al Dépor», denunciadas en rueda de prensa por su entrenador. «Los tres goles han sido pérdidas nuestras en balones relativamente fáciles», resaltó Anquela, apuntando a la transición ofensiva como origen del mal. Otro efecto de la separación de líneas y de la falta de ideas ante la presión coordinada del Huesca. Para salvarla, los coruñeses abusaron del envío en largo, consolidándose como el conjunto que más pases por alto ha empleado en fase de iniciación. 155 en dos citas. 81 en la última, quedándose en lo alto del ránking que cierra el Rayo, próximo oponente blanquiazul.

escaso acierto individual

Pérdidas e inconsistencia

Jugar en largo al hombre exige un referente capaz de ganar duelos por alto y compañeros que se agrupen a su alrededor o rompan al espacio para aprovechar la prolongación. Koné se vio envuelto en constantes disputas para las que le faltaba talla y a las que nadie daba continuidad. A los envíos, además, les faltó precisión.

Tras Dani Giménez, desesperado en varias ocasiones por la falta de receptores cercanos, Lampropoulos firmó la mayoría de los pases a distancia, como ocurrió en el debut en Riazor. Frente al Oviedo acertó en el más importante, que concluyó en el 3-2. Contra el Huesca intentó once y solo atinó en tres.

El griego disminuye sus prestaciones según se aleja del área. Al atacar y al defender. Su presencia además, recluye a Somma en la izquierda, donde, como reconocía el viernes el italiano, se ve obligado a improvisar: «Debo buscar soluciones diferentes porque no puedo usar igual mi pierna natural». Con el curso recién estrenado, es evidente que a los centrales aún les falta rodaje para mezclar.

Tampoco brillaron el domingo los laterales, imprescindibles dentro de los dos sistemas dispuestos por el nuevo técnico. Con presión alta y transición rápida, deben estar preparados para el ida y vuelta constante. En el 4-4-2 de los momentos apurados, su concurso resulta imprescindible en el momento de centrar. De poco sirve juntar a Santos y Longo si no hay extremos precisos en el envío al área ni carrileros que levanten la cabeza después de apurar la cal. No estuvo atinado Bóveda, ni mucho menos Luis Ruiz, que además de ser víctima de las acometidas de Escriche (1-0), Raba (2-0) o Rico (3-0) sufrió también sin auxilio a Pedro López y se equivocó con frecuencia al pasar. El tercer jugador que más balón tocó se quedó en un 60% de acierto, a muchísima distancia del resto de zagueros y centrocampistas.

bajas que penalizan

Ni Caballo, ni Peru, ni Somma

El concurso del ex del Lugo, un recién llegado, se explica mejor atendiendo a las molestias de Caballo por su fractura nasal. Los problemas físicos derivaron también en la pérdida por adelantado de Nolaskoain, futuro referente en la medular o el eje de la zaga coruñesa. El vasco se ofrece como socio o reemplazo de Bergantiños y alternativa a Lampropoulos o Somma. El italiano fue el último en caer y su baja agudiza la necesidad de fichar.

La obligada salida de Diego Rolan y un fichaje que desplace a Caballo

Con menos de una semana de mercado de verano por delante, el Deportivo ha visto cómo se multiplican sus necesidades, especialmente en la retaguardia. Para atenderlas, necesita dar salida a un futbolista que poco aporta en tareas defensivas. «Los puestos que querría reforzar si se fuera Rolan son los puestos más lejos de donde juega Rolan. Algo en banda, un central o un pivote...», manifestaba el viernes Anquela, preguntado por sus preferencias en cuanto a incorporaciones si se produce el obligado adiós del uruguayo.

Liberar la ficha por la vía del préstamo, sin más contraprestación que el salario del jugador, dejaría al Dépor con un margen muy escaso para reclutar futbolistas. Si la lesión de Somma va más allá del simple golpe, y teniendo en cuenta que Nolaskoain estará varias semanas de baja, la prioridad sería la contratación de un central. Si por contra la ausencia del italiano se queda en una o dos semanas, la aportación de Mujaid, ya amoldado a la propuesta del primer equipo durante los amistosos y las sesiones de en Abegondo, podría ser suficiente a la espera de recuperar efectivos. El propio Huesca, último rival de los coruñeses, ha tenido que tirar de su filial en los dos primeros choques del curso, con Pulido como único especialista disponible para ocupar el eje de la zaga.

También hay madera en el Fabril para actuar en otras posiciones escasas de efectivos. Gandoy e incluso David Sánchez pueden reforzar la medular, mientras que Javi Sánchez amplía las opciones en el extremo. Las bandas son puestos que Anquela tiene especial interés en reforzar y para ello el Dépor podría emplear un movimiento en cadena. Si consigue incorporar un lateral izquierdo (el preferido es Salva Ruiz) Caballo adelantará su posición.