¿Quién dice que un miércoles a las nueve no es un buen horario?


Ante todos aquellos que insisten en que no es un buen horario. ¿No lo es? Pues yo creo que sí. A mí era de las horas a las que más me gustaba jugar. Por el tema de la humedad, porque el campo estará rápido, porque la gente sale de trabajar y porque los que viven en las afueras de A Coruña tendrán tiempo para llegar. Que sí, que al día siguiente hay que madrugar, pero yo creo que merece la pena para conseguir el objetivo por el que se ha estado peleando durante cuarenta y pico jornadas. Así lo creo yo, y si Riazor ha pinchado en algún partido este curso es porque, en algunos momentos, no ha habido buena conexión entre el equipo y la grada. Pero todo se ha reiniciado tras el duelo ante el Córdoba. Ya vieron cómo la gente respondió. Tengo la sensación de que hoy va a haber muchísima gente en el estadio.

A veces suena a cliché todo eso del jugador número doce, de que el primer gol lo marca el público, pero es la realidad. Y la diferencia es abismal. Ver el estadio lleno ya te da un plus de fuerza, de mentalización y en momentos puntuales del partido, cuando ves y escuchas que la gente te anima, sacas fuerza donde no las hay. Créanme, es totalmente diferente.

Recuerdo cuando empecé a jugar en el primer equipo del Dépor. Por entonces venía muy poca gente. Viniendo de aquello, cuando luego vives lo que yo viví en casa, esa gente fantástica y esas banderas... Todo eso te enchufa definitivamente. Era una sensación realmente única. Y creo que el ambiente será así. Como futbolista me tocó vivir situaciones delicadas. Todos los éxitos, pero también promociones como la del Betis y ahí el ambiente es totalmente diferente. Es otra historia, no son tres puntos y la gente juega un papel determinante.

El equipo necesitará todo ese apoyo. Todas estas horas se viven con mucha tensión, la responsabilidad de sacar el partido adelante pesa, son partidos difíciles de jugar porque a veces te puede más el corazón que la cabeza. Manejar el partido es lo más complicado. Creo que está claro que ha tocado el que, para mí, es el rival mas difícil. Y creo que ellos pensarán lo mismo, ninguno debe de estar contento, es evidente.

Ellos tienen la baza del ex, con Víctor Sánchez del Amo que conoce al Dépor muchísimo y sabe lo que se va a vivir en Riazor. Eso juega a su favor, pero en estas situaciones se tiene que ver de una vez por todas a ese equipo que durante toda la Liga ha estado ahí, siempre como candidato al ascenso. Ha llegado el momento. No hay vuelta atrás. No hay margen de error. Y hace falta que Riazor juegue.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
7 votos
Comentarios

¿Quién dice que un miércoles a las nueve no es un buen horario?