Paco Zas: «Me gustaría tener un mini Riazor en A Coruña para el femenino y la base»

Como exfutbolista de la cantera que fue sueña con el regreso de la ciudad deportiva a la urbe

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Paco Zas: «Mi gran ilusión es que la Ciudad Deportiva vuelva a A Coruña» El candidato a la presidencia del Deportivo apuesta por invertir para evitar la fuga de talentos de la cantera

Hace ya más de dieciséis años, Paco Zas acudió a una joyería para comprar una insignia del Deportivo para regalar a un amigo por su cincuenta aniversario. En ese momento, no pudo sucumbir a la tentación de adquirir otra para él. Desde entonces, no la separó de sus diferentes americanas. Hasta que recibió la de 25 años de abonado del club, momento en el que reemplazó la anterior. Un emblema, el que lleva en la solapa, que le genera ilusión por ganar una carrera electoral a la que se presenta con un discurso continuista. No lo oculta. Es más, presume de ello. «Se me ha acusado de continuista. Y me parece una acusación verdadera. Porque soy continuista con lo positivo que ha hecho Tino: la modernización del club, su estructuración y haber reducido la deuda en una cantidad importantísima. Y quiero ser continuista a la hora de seguir pagando. La obligación número 1 es seguir cumpliendo los objetivos contraídos. A partir de ahí, trataremos de buscar la estabilidad en la parcela deportiva», asegura.

Pero el fabrilista tiene otro gran objetivo. Más bien una ilusión: que la ciudad deportiva blanquiazul regrese a A Coruña. Entiende que la afición y la cantera precisan de una instalación cercana.

-Rigor, estabilidad y cantera. Son los tres pilares de su campaña. Los dos primeros parecen claros. ¿Cómo ve el tercero?

-No quiero profundizar en detalles ni personalismos de la cantera. Simplemente, digo que para mí tanto el Deportivo, como el Fabril y el resto del fútbol base tienen que ser el mejor escaparate de la cantera gallega y del fútbol coruñés. No solo me refiero a jugadores, sino también a los cuerpos técnicos, los que trabajan alrededor del fútbol. Respetando lo nuestro, también debemos aprovechar las oportunidades que se nos presentan. Por ejemplo, si hay un jugador en México, en Málaga o donde sea, lo aprovecharemos. Somos un club profesional y estamos obligados a contar con los mejores. Si es de Coruña, mejor, sino de Galicia. La segunda obligación es evitar la fuga de valores que ha habido estos años. Me duele que chavales se vayan a clubes muy cerquita de aquí. Me duele especialmente.

-¿Cómo se consigue eso?

-Con una mayor implicación de todo el mundo. Es fundamental el tratamiento con los chicos, con sus familias... No quiero que se malinterprete. No quiero que los niños sean profesionales. Pero si el Deportivo es un club profesional, hay que poner todos los medios para evitar que se vayan. En el fútbol, los mejores cobran más, tienen mayores prebendas... Es así.

-¿Habla claramente de pagar a los niños?

-La realidad es que hay niños con doce, trece años que tienen agente. Con eso tenemos que jugar. Y, repito, si algo podría dolerme como presidente sería que un niño se marche. Tengo que evitarlo como sea.

-¿No cree que tener la ciudad deportiva a 30 kilómetros, con los niños pasando tardes enteras allí, no ayuda tampoco a retenerlos?

-Como deportivista que he sufrido desde los doce años lo que significa estar en campos como el picadero… Voy a decir una cosa que quiero decirla sabiendo que es muy importante, pero que en habría que hacerla con mucho sentidiño y a lo mejor muy poco a poco. La ilusión que tengo como deportivista es que la ciudad deportiva vuelva a A Coruña. Lo digo desde el agradecimiento al ayuntamiento de Abegondo por todas las facilidades que siempre dio al Dépor y también diciendo que eso no significaría el cierre de Abegondo. Pero mi ilusión, que quizá no vea hasta dentro de diez años, es que cualquier oportunidad que surja para que el Deportivo pueda tener campos en A Coruña la vamos a aprovechar.

-¿Dos ciudades deportivas?

-En Abegondo podría estar la parte más profesional, incluso el Fabril. Podríamos firmar convenios para que el resto del campos sean usados por el concello, por la AFAC... Son instalaciones que el Deportivo tiene y a las que no va a renunciar. En Coruña me gustaría tener un mini Riazor, con capacidad para dos o tres mil espectadores. Y uno o dos campos más. Allí se podrían jugar los partidos del Fabril y del femenino y para entrenar la base.

-¿Es solo un sueño o podría ser realidad?

-La realidad es que hay niños que lo necesitan. Y tenemos alguna posibilidad en la mente. La estropearíamos si la anunciásemos ahora. Es factible. Una posibilidad con un bajo coste para el Deportivo, en cuanto a inversión. Y otra con un coste más alto, que sería el plan B.

-¿Es compatible este sueño con crecer deportivamente? ¿Da el dinero para todo?

-Tener deuda, a veces, encierra algo positivo. Y es que como la Liga no te deja gastar todo, pues queda un remanente que puedes emplear para otras cosas y que así el club crezca. Pero, claro, todo esto se alcanzaría estando en Primera División.

-Sigue sin mostrar un mensaje deportivo ilusionante.

-Sí. Es posible. Pero no me preocupa. Finalmente, las alegrías máximas que se pueden producir en un estadio son producto del trabajo bien hecho. De mucho trabajo. De la sensatez. De las buenas elecciones en todo el personal, incluido el deportivo. Voy a intentar que se produzca que los jugadores se dejen todo en el campo. Si aparte de eso somos capaces de inyectar mucha más calidad, la afición lo va a agradecer. La unión total se produce cuando hay mucho trabajo detrás, los futbolistas dan lo máximo y si, encima, se gana, el público disfruta al máximo. Pero si ven eso también perdonan al jugador. El ejemplo máximo de eso, lo que se vivió el domingo con el Femenino en Abegondo.

En blanquiazul

-Primer partido en Riazor.

-No recuerdo contra qué rival fue. Tendría seis o siete años y fui con mi abuelo. Lo que sí me acuerdo es que estábamos en Preferencia y él me decía: «No ves? Cando sube Manolete, non sube Cortés».

-Un futbolista.

-Mauro Silva.

-Un entrenador.

-Arsenio Iglesias.

-Un partido.

-El Deportivo-Milan de los cuartos de la Champions.

-Una victoria.

-El primera Copa del Rey. La segunda parte de aquella final, con el gol de Alfredo.

-Una derrota.

-No quiero ni nombrarla. Tardé diez años en ver el penalti. (No fue derrota como tal, sino empate, pero sirvió para que el Dépor perdiera la Liga).

-Alguna camiseta que guarde.

-Muchas.

-La más bonita de la historia.

-A mí siempre me gustó mucho la de rayas anchas.

-Algún amuleto o manía antes de los partidos.

-No.

-¿Por qué renunciaría a ser presidente?

-Porque el Deportivo gane la Champions.

-Un once.

-Acuña; Manuel Pablo, Djukic, Naybet o Pedrito, Capdevila; Amancio, Luis Suárez, Mauro Silva, Fran; Rivaldo o Djalminha y Bebeto. El entrenador sería Arsenio.

-¿Qué haría ese equipo en la actual Liga española?

-Sería campeón. No tengo ninguna duda.

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