Quique iguala su récord anotador en plena carrera por el ascenso

TORRE DE MARATHÓN

César Quian

Tiene a Álvaro Giménez dos goles por delante en la pelea por la distinción de pichichi de Segunda que ya lograron Vara, Castro, Amancio y Veloso en el Dépor

16 may 2019 . Actualizado a las 08:54 h.

A Amancio le daba flato. Entrenaba estupendamente, pero durante los encuentros oficiales era incapaz de aguantar más de quince minutos sin que las punzadas le frenaran la carrera. El problema comprometió sus primeros pasos en blanquiazul hasta que alguien le recomendó dejar las bebidas gaseosas para los días sin partido. Se alivió el coruñés y lo agradeció el Dépor. Tres goles en la temporada del debut, la del dolor en el abdomen; diez en la segunda; dieciséis en la tercera, y veinticinco en la cuarta; la 61-62, la buena. Antes de mudarse a Madrid, Amancio Amaro dejó al equipo en Primera y un registro todavía por igualar, 57 campañas más tarde. Ningún otro futbolista ha hecho coincidir un ascenso con un trofeo de máximo goleador al servicio del Deportivo. El club ha tenido ya otros tres pichichis en Segunda, todos de la provincia ?el santiagués Veloso, un curso antes que Amancio; el ferrolano Castro, en la 77-78; el esteirán Vara, en la 82-83. y ahora es un castellano quien persigue el doble éxito.

Quique González logró superar el pasado domingo el listón que dejó instalado Enric Gallego cuando se marchó al Huesca. El ariete del Extremadura cambió de categoría a mediados de enero, tras la jornada 21, con quince tantos en el saco. Entonces, el referente ofensivo blanquiazul estaba anclado en los diez desde hacía tres semanas y aún tardaría otras cuatro en alcanzar los once. Ha sido el mayor período de sequía de Quique. Frente al Cádiz hizo su gol número 16, pero el listón se había movido horas antes. Álvaro Giménez, ariete del Almería, sumó frente al Elche su primer triplete de la temporada, alcanzando los 18. Al punta blanquiazul le toca ahora batir al rematador del equipo en el que había firmado sus mejores registros.

El delantero vallisoletano ejerció dos campañas de local en el estadio de los Juegos del Mediterráneo. Cerró ambas con 16 dianas, aunque en la 2015-2016 las distribuyó entre Liga (15) y Copa (1). Igualada la marca, al portador del 7 le queda romper el techo y pelear por la condición de pichichi en las cuatro jornadas que restan. Un estímulo individual que coincide con otro colectivo: consolidar al Dépor en las plazas de promoción de ascenso. Que los tantos se traduzcan en puntos.