El Deportivo, en un 2019 de descenso a Segunda B

Es el tercer equipo que menos partidos ha ganado desde el 1 de enero y el quinto que menos puntos ha sumado


A Coruña

Cuando empezó el año 2019, pocos dudaban de que el Deportivo jugaría, como poco, el play off de ascenso. Es verdad que el 2018 se había cerrado con un doloroso tropiezo en Cádiz (3-0), pero se suponía que tras la digestión del turrón y los mazapanes todo volvería al cauce de las primeras 18 jornadas, cuando el Deportivo era segundo, a 2 puntos del líder, Granada.

Pero el cambio de año no ha podido ser más nefasto para el cuadro blanquiazul. Los coruñeses solo han sumado 19 puntos en 16 jornadas, de los que 3 fueron regalados por la exclusión del Reus. Tan solo han conseguido ganar 3 partidos (uno en Riazor, al Albacete; y dos a domicilio, en Granada y en Gijón), una cifra ridícula, que tan solo mejora el número de triunfos cosechados en este 2019 por dos equipos: el Lugo (2) y el Córdoba (2). Es más, si cogemos los puntos sumados únicamente desde el 1 de enero, el Deportivo apenas contaría con 19 y estaría en la cola, luchando por evitar el descenso a Segunda B con el Numancia (18), Lugo (16), Nàstic de Tarragona (15), Alcorcón (13) y Córdoba (10). Y con la ventaja de haber sumado los 3 puntos gratis del Reus, cosa que sorianos, madrileños y andaluces aún no han podido hacer por calendario.

Y eso que el mes de enero no fue del todo malo, ya que fue donde ganó 2 de esos 3 partidos de este aciago 2019 (al Albacete, en casa, y al Sporting, fuera). Pero al equipo que entonces dirigía Natxo González se le empezó a atragantar Riazor, algo que parecía impensable durante la primera vuelta. Hasta el 31 de diciembre, solo 2 equipos habían pescado puntos en A Coruña: el Málaga (1-1) y un Numancia (2-2) que se rehízo en la segunda mitad a un espectacular comienzo deportivista. Y desde el 1 de enero, 8 más se han sumado a esa lista: Lugo (0-0), Tenerife (0-0), Nàstic (1-1), Alcorcón (2-2), Las Palmas (0-1), Almería (0-0), Rayo Majadahonda (0-2) y Extremadura (1-2).

Para encontrar la última victoria del Deportivo en Liga, hay que remontarse al 10 de febrero, cuando Quique González decidió el partido en Granada, tras recoger un rechace afortunado en un mal despeje de un zaguero local. Y eso que marzo se etiquetó como el «tramo decisivo, en el mes más blanquiazul», ante el hecho de jugar de forma consecutiva en A Coruña contra Alcorcón (lunes 4), Las Palmas (domingo 10) y Almería (viernes 22), con los 3 puntos administrativos del Reus por el medio. Un tramo en el que se soñó con el asalto al liderato, que quizás a la postre pudo haber generando una ansiedad y una frustración palpables hoy.

El equipo de Cristóbal Parralo fue el primero en generar dudas, a pesar de que llegaba en un mal momento a Riazor. El Alcorcón se fue con un punto y, días más tarde, fue otro ex, Pepe Mel, el que acabaría por rematar la faena con el triunfo del Las Palmas (0-1).

Una debacle que se llevó por delante al entrenador, Natxo González, tras un partido nefasto contra el Rayo Majadahonda (0-2); y que no ha conseguido frenar José Luis Martí, con 2 derrotas en 2 partidos: Osasuna (2-1) y Extremadura (1-2), Porque lo peor ya no es que el Deportivo se haya desplomado en la clasificación (séptimo a 10 puntos del ascenso directo y a 4 del play off). Son las manidas sensaciones.

En lo que va del 2019, el Deportivo también parece peleado con el gol. Si en las primeras 19 jornadas, los blanquiazules habían marcado 31 goles (el máximo realizador de Segunda División), en las 16 siguientes solo anotó 11 (5 de ellos de Quique González).

Un bajón en el rendimiento al que también han contribuido las lesiones de hombres importantes (Fede Cartabia y Carlos Fernández encadenan un problema físico tras otro) y la falta de aportación de los fichajes de invierno (Nahuel, Íñigo López y Vitor Silva).

Las cotas más bajas en las tres últimas décadas

Después de 25 años en Primera (un ciclo de 20 entre 1991 y 2011, otro de 4 entre el 2014 y el 2018 y uno intermedio de 12 meses en la campaña 12-13) y 3 ascensos directos en las 3 últimas participaciones en Segunda División (90-91, 11-12 y 13-14), hay que remontarse hasta la temporada 88-89 para encontrar a un Deportivo en cotas tan bajas tras 35 partidos (era noveno con 15 victorias y 8 empates). Aquel equipo, dirigido por Arsenio Iglesias, en el que figuraban hombres ya míticos en la historia del club como los porteros Fernando y Jorge, Cayetano, Portela, Fontana, Aspiazu o Gil, dibujaba una línea ascendente; después de que el año anterior se salvara del descenso a Segunda División B, con el famoso gol de Vicente Celeiro en el minuto 92 de la última jornada de Liga, frente al Racing de Santander.

Aquella campaña 88-89, el Deportivo finalizó el campeonato en décima posición, a 8 puntos de la zona de promoción de ascenso a Primera, que ocuparon el Tenerife y el Mallorca (entonces las victorias valían 2 puntos). Aquella campaña permitió formar a jóvenes canteranos como Fran, José Ramón o Antonio Doncel, que dos años después serían vitales en el ascenso a Primera.

En la actual 18-19, la afición solo ha podido disfrutar de 12 victorias del Deportivo, en 35 partidos. Desde 1984, solo en una ocasión había celebrado menos (la mencionada 87-88 del gol de Vicente Celeiro).

La anterior campaña, con el mismo número de victorias coruñesas en la categoría de plata, es la 83-84. Aquel equipo, también dirigido por Arsenio, y con futbolistas como Ballesta, Silvi, José Luis o Traba, era noveno tras 35 partidos, también con 12 victorias y 11 empates.

Curiosamente, en la campaña 79-80, también en Segunda División, el Deportivo sumaba más victorias a estas alturas de campeonato (14) y acabó descendiendo a Segunda B. Aquel equipo lo entrenaron García Verdugo y Joseíto y destacaban jugadores como Paco Buyo, Piña, Richard, Castro o Piris.

Catorce millones menos de colchón

Francisco Pastor

El Deportivo no aclara si aún tiene algún remanente del seguro del descenso para hacer un plantel competitivo en caso de no ascender

Los escasos diecinueve puntos logrados por el Deportivo en el presente año, que lo están alejando incluso de los puestos de promoción, han llenado de pesimismo Riazor. La afición ve en un posible remanente del seguro de descenso la única vía para tratar de mantener algo de competitividad el próximo ejercicio y volver a buscar el ascenso. Pero, ¿queda algo de los catorce millones de euros con los que contaba el Deportivo? Parece que se ha cobrado todo. Pero el club, lejos de aportar luz al respecto, opta por el silencio.

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