Rayo Majadahonda, de entre la necesidad, el fútbol

El juego combinativo del rival del Dépor anticipa un encuentro vistoso pese a la urgencia de puntos de ambos equipos


A Coruña

La matemática aún sostiene la utopía, pero a 15 puntos del Cádiz con solo 30 en disputa es difícil que el Rayo se acerque siquiera al ascenso que Antonio Iriondo barajaba a principios de diciembre, cuando el Dépor visitó el Cerro del Espino. Entonces, la niebla cubrió el césped ayudando a Carles Gil a emboscarse entre líneas para cuajar su mejor partido al servicio de los coruñeses. Se movió feliz el mediapunta por el espacio desatendido por un conjunto con el que poder identificarse en una categoría que le resultaba extraña. Un grupo que facilita el espectáculo a cualquier precio. El de marcar y encajar, más pendiente del cómo que del cuánto. «El juego prevalece, pero es cambiante y hay que entenderlo», sostiene el técnico del rival de esta tarde, un entrenador tan particular como el grupo que dirige.

«Es distinto a lo normal», apuntó ayer Natxo, abarcando más allá de su colega, quien exhibe un currículo cuajado de éxitos en la tercera y cuarta categoría y una visita transformadora a la Universidad de Yamaguchi, en el momento preciso. «El maestro aparece cuando el alumno está preparado. Mi maestro fue Japón», reflexionaba Iriondo en su entrevista para La Voz antes del duelo de la primera vuelta.

El del brillo de Carles y el inverosímil cero a cero. Solo dos veces han acabado sin goles los partidos del Rayo, que entonces no aprovechó sus 22 disparos (apenas tres a puerta) y once saques de esquina; récord en el bagaje en contra de todos los enfrentamientos del Deportivo este curso.

Mintió el resultado, pero no los registros de una cita entretenida, según los patrones que ayer dibujaba Natxo González, profundizando sobre el adversario: «Es un equipo que trata de darle mucha importancia al balón en todas sus líneas, del portero al delantero. Puede haber momentos en que te quite la pelota y te haga sufrir. Eso no lo vemos habitualmente en esta categoría. Se puede plantear un partido de ida y vuelta por sus características y las nuestras. Las delanteras van a ser decisivas. Más que de costumbre».

A las cuatro en Riazor se enfrentan los dos conjuntos de Segunda que más pases dan (lideran la tabla los madrileños) y mayor efectividad registran en el envío (gana por un punto el Dépor, que alcanza el 81%). Los visitantes son además cuartos de la categoría en número de disparos (superan los doce por cita) y segundos en remates concedidos. Radiografía digital con forma de zaga de tres centrales (ya sufrida en Oviedo) y una medular de vocación creativa en el que el músculo llegará además rebajado por la lesión de Verza. El veterano centrocampista se suma en el parte de bajas a las de tres zagueros: Andújar por sanción, Verdés y Rafa por problemas físicos. Del parcheo obligado en la zona de contención se salva la creativa, guiada por el talento de raíz gallega de Fede Varela con un descendiente de Zidane como escudero. Enzo, el hermano mayor de Luca, encontró el entorno más adecuado para prorrogar la fase formativa. «Crecer es abrir la puerta al atrevimiento y este es el oficio del manejo del balón, así que esa es la forma de crecer», defiende su entrenador. Si ocurrió entre la niebla del Cerro, de entre las urgencias de Riazor aún puede surgir también un buen partido.

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