El lógico fruto de la inoperancia

El entramado defensivo fue endeble y la aportación ofensiva, nula


Coherencia es la palabra que define la relación entre el juego mostrado por el Deportivo anoche y el resultado obtenido de su despliegue sobre el terreno de juego. La improductividad suele ofrecer la nulidad como beneficio. El retrato del centro del campo blanquiazul ayer fue en blanco y negro. En las luces, otra vez, Dani Giménez. En las sombras, el resto del mundo conocido. Lo más positivo del abismo es que solo se puede mirar hacia arriba, hacia la luz.

la alineación

Revolución con balas de fogueo

Reaccionó Natxo a las últimas adversidades alterando el equipo titular y ofreciendo rol principal a Pedro Sánchez en detrimento de Expósito, otorgando las bandas a Cartabia y Valle, con Didier Moreno y Vicente Gómez articulando un mediocentro teóricamente equilibrado y situando como referente avanzando a Christian Santos.

la ejecución

Un entramado defensivo tibio y un planteamiento ofensivo ineficaz

La primera parte se gastó esperando la traslación de la pizarra al césped. Mientras el Almería salía a buscar al Deportivo hasta la frontal del área blanquiazul, como era de esperar, el equipo coruñés mostraba imprecisiones y dificultades no solo para armar la jugada desde el eje del centro del campo, sino también para establecer una conexión frecuente con los jugadores de banda y, por tanto, con Christian Santos.

LA EXCEPCIÓN

Diagonales y acciones puntuales

Para confirmar la regla de la incapacidad, el Deportivo solo creaba peligro cuando hacía coincidir en el tiempo la desorganización puntual del Almería (que tampoco llegaba con claridad en un momento del partido en el que las áreas apenas tenían una función estética) con las diagonales trazadas buscando a Pedro Sánchez. Otro botón de muestra, en las pocas ocasiones que Cartabia optó por presionar con criterio. Santos continuaba incrustado entre Saveljich y Owona. Perfectamente incrustado.

LA ACCIÓN REITERADA

De Giménez, al cielo

Los guardametas fueron los mejores en sus equipos, sobran las palabras, pero el del Deportivo, además, fue el primer atacante durante un buen tramo del encuentro en el que las acciones en largo fueron el argumento principal del fútbol blanquiazul.

la CONCLUSIÓN

Sin fútbol no se puede jugar al fútbol

Natxo intentó matizar las carencias de su equipo introduciendo para el tramo final a Nahuel (por Borja Valle), a Quique González (por Christian Santos) y a Vítor Silva en lugar de Saúl, enviando a David Simón a la izquierda. Continuando con la lógica inicial, el resultado fue proporcional: Nahuel proyectó pero no fue suficiente. Y si la rozó Duarte, el Almería tenía en René a su Dani Giménez.

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