Borja Valle: «Ais Reig no va a condicionar mi forma de actuar en Mallorca»

El delantero del Deportivo se muestra indiferente antes de reencontrarse con el árbitro que lo expulsó en Córdoba


Toca sesión doble de trabajo. Entrenamiento matinal. Almuerzo en Abegondo. Un ratito para descansar en casa. Y regreso a la ciudad deportiva. En medio, Borja Valle (Ponferrada, 1992) concede la entrevista pactada previamente a conocerse que Ais Reig -el árbitro que lo expulsó en Córdoba, motivo por el que fue sancionado cuatro partidos- será el encargado de pitar el partido entre el Mallorca y el Deportivo del próximo domingo. Habla del descanso navideño. De que estuvo unos días en Ponferrada. De lo feliz que se siente en A Coruña. Del cariño que cada día le muestra la afición. De la racha del Dépor. Y surge el tema de actualidad, que por criterio periodístico se recoge en primer lugar en la transcripción de la entrevista. Trata de evitarlo porque insiste en que no quiere que ninguna manifestación pueda ser malinterpretada. Pero, casi sin querer, acaba hablando y tranquiliza a la afición de que reencontrarse con Ais Reig no va a cambiar su forma de comportarse y que será el mismo Borja luchador y tenaz que tanto gusta a Riazor.

-El domingo se reencuentra con Ais Reig.

-(Se ríe). Ya me tardaba la pregunta. No me va a sacar ninguna palabra. No creo ni que me venga bien hablar. Voy a ser políticamente correcto con la necesidad de hablar. No quiero pensar más allá sobre si habrá momentos tensos o no.

-¿Tiene pensado dirigirse a él para comentar lo sucedido?

-Yo no tengo ningún tipo de problema en hablar con nadie. Los que me conocen saben que soy totalmente accesible y plano para hablar con cualquiera. Nunca he tenido ningún problema en este sentido.

-¿Pero va a provocar ese encuentro y esa conversación?

-No. No pienso hacer nada diferente a lo que podría hacer en otras ocasiones. Voy a jugar mi partido y punto.

-Han pasado meses y usted no se ha pronunciado públicamente al respecto de lo sucedido.

-Sí que dije ya lo que pensaba [se refiere a una publicación suya en Instagram horas después de su expulsión]. No voy a repetirme. Me pareció injusto lo que viví, pero es que no quiero seguir. No voy a sacar nada explicándome por un lado o justificándome por otro. El árbitro es el que juzga y aquel día juzgó.

-¿Sin rencor o las cosas quedan ahí dentro?

-Si todos tuviésemos rencor por decisiones profesionales de otros... Es mejor tratar de olvidar y pasar página.

-Pero, ¿no siente curiosidad por saber qué justificación le da el colegiado?

-Ninguna. Voy a actuar como en cualquier partido. No quiero hacer nada que no haga en otras ocasiones. No puedo dejar de ser yo. Y supongo que él pensará del mismo modo y actuará también igual. Es que tengo que tener mucho cuidado con todo porque no quiero que se cree una bola de algo que para nada nos va a beneficiar.

-Imagino que también tendrá cuidado a la hora de hablar en el campo o reclamar alguna acción.

-Créame que voy a actuar como siempre. A ver, no sé. en una situación muy extrema, a lo mejor actúas de otra forma. Hay que verse en la situación. pero no lo creo. Yo soy como soy. Siempre me comporto de la misma manera y nunca he tenido ningún problema. Ais Reig no va a condicionar mi manera de actuar en Mallorca.

-¿Cómo ha sido este inicio de año?

-Pues con muchas ganas. Con la energía y la ilusión renovadas. Viene bien limpiar la cabeza aunque solo sean cinco días. Ver a los seres queridos. No es que se haga algo muy diferente a lo de diario, pero estar con la gente cercana te ayuda a coger fuerzas.

-Vista la escasa continuidad que tuvo en anteriores temporadas, durante el verano se le presentaron muchas dudas sobre seguir o no. ¿Cree que ha acertado o la respuesta la determinará si hay ascenso o no?

-El análisis de si he acertado o no, no puedo basarlo exclusivamente en si cumplimos con el objetivo del ascenso. Ya dije muchas veces que el motivo de que esperara tanto tiempo no se debía a una intención por evitar la categoría. Quería sentirme querido y valorado. Y ahora sé que he acertado porque me siento así. Se cuenta conmigo, me siento importante y me encuentro contento y feliz. Si logramos ascender, todavía mejoraría mi sensación.

-Renovó por un año antes de anunciar que se quedaba, ¿por qué tan poco tiempo?

-Lo decidimos así. No tengo prisa ninguna. Para sentirme querido o mostrar cariño no me hace falta atarme. Tomamos esa decisión y creo que no va a afectar en nada a lo que pueda suceder en el futuro. Me queda otro año y cuando haya que hablar hablaremos.

-La temporada pasada provocó que la afición pusiera a la plantilla en el punto de mira. Sin embargo, usted parece ser uno de los indultados. ¿Lo percibe?

-Siendo sincero, es algo de lo que no me gusta hablar. Siempre he notado cariño y apoyo. Sentí que la gente se vinculó hacia la situación que viví en el club durante dos años. Muchos no entendían que sufriera esa situación. Cuando volví de la lesión, sentí mucho cariño. Está claro que cuando pasa algo como lo que sucedió hay que ser crítico con todo el mundo y lo acepto, pero por mi parte, noto tanto cariño de la gente, que me siento como si fuera de A Coruña. Y no es fácil llegar a sentir eso cuando no eres de un sitio, pero yo he vivido situaciones muy duras de compañeros y no sé por qué pero a mí la gente siempre me ha respetado mucho y yo estaré eternamente agradecido.

-¿Será porque en medio de una burbuja como es en la que viven muchos futbolistas, lo ven un tipo normal?

-Al fútbol lo rodean tantas cosas que, a veces, incluso se nos escapan. Entiendo a todos los jugadores pero yo soy así y dudo que cambie. No sé si será mejor o peor mi forma de actuar, creo que es mejor, pero seguro que no voy a cambiar. Soy accesible, plano y transparente. Porque el fútbol, a fin de cuentas, no deja de ser un trabajo. Es cierto que tiene repercusión, pero no soy más que nadie.

-A veces se leen y escuchan comentarios sobre el vestuario del año pasado que da que pensar que aquello era poco menos que el Bronx de los ochenta. ¿Era tan así?

-Lo he vivido y sé cómo era y, realmente, en cierto modo es como si se hubiera abierto la veda y se ha aprovechado para, en muchas ocasiones, hablar más de la cuenta y sin razón. Es cierto que hubo problemas. Pero no creo que fuera el peor vestuario del mundo. Se vivieron ciertas actitudes que no gustan, lo que unido a que la temporada fue pésima y hubo un descenso, pues todo se magnifica más. Este año es muy diferente. No tiene nada que ver. Pero eso no significa que aquel fuera tan malo como lo pintaban. Es el problema de cuando se exagera a la hora de explicar ciertas cosas. Se hace la bola más grande. La realidad fue la que fue. Hubo actitudes que no estuvieron bien y un descenso. Yo no voy a justificar a nadie, pero aquello tampoco era tan así.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
13 votos
Comentarios

Borja Valle: «Ais Reig no va a condicionar mi forma de actuar en Mallorca»