Crónica de un fiasco anunciado

El Reus, al borde del descenso administrativo, podría ya no jugar este sábado

Imagen del Dépor-Reus disputado en octubre en Riazor y que acabó con triunfo coruñés por 2-0
Imagen del Dépor-Reus disputado en octubre en Riazor y que acabó con triunfo coruñés por 2-0

Redacción

Una ampliación de capital inconclusa, la llegada de inversores que nunca se hace realidad, un raquítico techo salarial, jugadores sin inscribir, el caso Cuenca y, finalmente, tres meses sin pagar las nóminas: las anomalías en el funcionamiento del Reus han pisado su devenir deportivo.

¿Qué ha incumplido?

El club catalán, con solo 16 fichas profesionales y que marcha antepenúltimo clasificado, adeuda tres mensualidades a sus jugadores, que no han dudado en reclamar sus salarios en el último partido contra el Alcorcón. Este impago aparece recogido en el convenio colectivo de los futbolistas como falta muy grave y es motivo suficiente para que los jugadores puedan pedir la rescisión unilateral de sus contratos. Además, la Liga ha abierto expediente al club y si su Tribunal de Disciplina lo considera culpable, desembocaría en sanción muy grave, muy probablemente el descenso administrativo.

¿Qué ha propuesto la Liga?

En defensa de la competición, y para que esta siga adelante con 22 equipos, la Liga ha garantizado a los jugadores el cobro de sus nóminas hasta final de temporada. Luego, la patronal haría la oportuna liquidación con el Reus para recuperar lo abonado, por lo que le deduciría este importe de las aportaciones que le correspondan por los derechos de televisión u otros conceptos.

¿Cuál es el deseo de la plantilla?

Los futbolistas han rechazado esta intervención y han denunciado al club para zanjar sus contratos y quedar libres. Se da por hecho que muchos tienen acuerdos para jugar desde enero en otros equipos. A partir de la denuncia, quedarían cinco días hábiles para que el Reus se ponga al corriente de pagos. Sin embargo, peligra el partido de este sábado contra el Córdoba en el Estadi, ya que la plantilla ha dado de margen antes del fin de semana para que los problemas se solucionen. Sin jugadores, pues la normativa obliga a un mínimo de doce fichas profesionales, el club no podría competir.

¿A cuánto asciende la deuda total?

Las tres mensualidades que el Reus debe a sus jugadores suponen unos 700.000 euros, pero este reconoce que debe un montante de 5 millones de euros a proveedores, entrenadores, futbolistas del filial, empleados no deportivos,... Además, el club se encuentra en preconcurso de acreedores y tiene de plazo hasta febrero para resolver estos impagos, si no será intervenido judicialmente.

¿Puede haber una solución?

Solo un milagro de última hora sostendría al Reus. Joan Oliver, máximo accionista del club, y persona vinculada a Laporta y al independentismo catalán, tiene en venta la SAD, pero con un descenso (deportivo o administrativo) en el horizonte esta se presume como imposible. En los últimos cinco meses ha anunciado vender el Reus en varias ocasiones, pero a última hora nunca lo ha conseguido.

¿Qué sucedería en caso de descenso administrativo?

Se aplicaría el artículo 77.2 del Código Disciplinario de la federación. Se respetarían todos los resultados del Reus hasta el día de su exclusión de la competición, mientras el resto de jornadas que le queden por disputar se le darían por perdidas por el resultado de su media de los goles encajados hasta ahora. Y no como se informó en la edición de ayer por error. Quedaría entonces un campeonato de Segunda División compuesto por 21 equipos, en el que bajarían solo tres a Segunda B al final de temporada.

¿Hay otros clubes en peligro?

El caso del Reus puede no ser el último. El Córdoba, penúltimo clasificado a cuatro puntos de la permanencia y que cambió de dueños el pasado enero, debe solucionar en este mercado de invierno la situación de límite salarial negativo (es decir, que ha superado el techo de gasto impuesto por la Liga). La principal vía para solventar esta tesitura es la venta de Sergi Guardiola, actualmente cedido al Getafe en Primera, según admitió su propietario, Jesús León. Tebas se refirió ayer a este caso: «El Córdoba va apretado en el tema de tesorería, ya lo sabíamos. Pero si vende en invierno, como parece que así va a ser, lo va a solucionar. Todo como consecuencia de los dirigentes que tuvieron la temporada pasada, que les ha penalizado muchísimo esta. Si hay gente que el año pasado se gasta lo que no tiene, y por eso tiene un expediente sancionador de la Liga, conlleva estas situaciones».

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