El Dépor sale líder del charco al vencer al Osasuna

TORRE DE MARATHÓN

Fede Cartabia dirigió al conjunto blanquiazul a una trabajada victoria en un campo anegado

25 nov 2018 . Actualizado a las 10:10 h.

Nadie le dijo a Fede que en esas tardes de lluvia en las que Riazor se encharca y el balón titubea cuando avanza, no conviene conducir con el cuero pegado a la bota, ni lanzarse a la carrera a buscar la meta contraria. Son partidos para la percusión y el choque, de múltiples refriegas en las que poco tiene que ganar un futbolista liviano empeñado en huir con la pelota a la carrera. Y como nadie se lo dijo a Fede, el argentino jugó como si el último sábado de noviembre fuera un sábado cualquiera. Circuló confiado entre el tráfico de piernas a la caza del rebote (o de otra pierna); encaró rivales dispuestos a ir al césped, tacos por delante; tiró pases dignos de un campo en condiciones óptimas. Hizo ganar al Dépor.

Dirigió al equipo desde la posición de enganche, descolgándose el cartel de revulsivo para permanecer enchufado los 93 minutos que le dio esta vez Natxo. Se metió incluso a tercer punta cuando lo aconsejó el duelo. Suyo fue el pase del 1-0, empujado a la red por Carlos Fernández, jugador del mes y autor de un tanto que permitió al conjunto blanquiazul salir líder del charco en el que se metió con el Osasuna para una cita poco estimulante.

Con la despoblación de las gradas acentuada por el apiñamiento al que obligaba la falta de refugio en las zonas bajas, el Deportivo salió cauteloso a enfrentar un adversario incómodo. Se esforzaron los rojillos por impedir que el anfitrión entretuviera la pelota, ni llegara al toque a las inmediaciones de Rubén. La presión alta dio algún susto porque Domingos y Dani Giménez insistieron en el pase corto, pero el encuentro permaneció controlado.