Un Dépor cocinado a fuego lento

TORRE DE MARATHÓN

CURRO VALLEJO

El equipo de Natxo González está destacando por su poder realizador en la última media hora de los partidos, siendo con 16 goles el que más marca de la categoría en este tramo de partido

21 nov 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

En el fútbol hay equipos especialistas en achuchar a su rival desde el inicio, tratar de resolver pronto los partidos y luego sobrevivir ante el acoso rival. Otros apuestan por dejarse dominar desde el inicio a la espera de que les llegue su oportunidad en una contra. Están también las apisonadoras, cada vez menos, desde el pitido inicial hasta el final. Los que juegan directo. Los que abren a las bandas... Y, en esta amalgama de estilos de juego, aparece el del Deportivo. Un equipo que apuesta por cocinar sus partidos a fuego lento. Sin prisas. Intentando tocar el balón (principalmente en casa) y esperando que el tiempo corra, el rival se desgaste y ahí buscar ese despiste, hueco o, simplemente, aprovecharse de una genialidad para sumar los tres puntos.

Porque si algo está demostrando el Dépor de Natxo González es que le gusta madurar los partidos hasta que los tiene ahí para golpear duro. De hecho, es el equipo de la categoría que más goles ha marcado en la media hora final de los encuentros: 16. El doble de los anotados en la primera hora y cinco más que el segundo en el ránking, el Osasuna, que lleva nueve. Porcentualmente, es el segundo que más aprovecha este período de tiempo con respecto al total del partido. Un 66 % de los tantos blanquiazules llegan en esta fase. Solo lo supera el Sporting, con un 69 %. Pero en número absolutos el club gijonés está por detrás con solo nueve dianas en esos instantes.

Preparación física

Carles Gil destacaba la pasada semana el nivel superior que muestra el Dépor. «Sabemos que exigimos a los equipos llevar un ritmo muy alto, que en los últimos minutos les pesa. Y ahí es donde podemos matar los partidos», expresaba Carles Gil hace pocos días sobre el estilo de juego blanquiazul. No es casualidad. Es algo trabajado. Los coruñeses están exhibiendo un enorme trabajo de acondicionamiento físico que se traduce en los partidos, lo que les permite llegar a los instantes finales mucho más descansados que sus rivales.