Al quinto partido con goteras

Un Riazor afectado por el retraso en las obras se prepara para el temporal


Dos meses de Liga y cuatro partidos como local después, todo apunta a que las goteras volverán a un Riazor todavía en obras. Los retrasos en la reforma de las cubiertas, cuya fecha de finalización se había señalado para hace más de dos meses, el pasado 14 de agosto, volverá a provocar incomodidades, pérdidas económicas y más de un apuro para el Deportivo. La cubierta no está terminada, la iluminación seguirá al 40%, las grúas continúan levantadas, los baches en el entorno del estadio son cada vez más profundos y las previsiones de lluvias anuncian que muchos socios seguirán sin poder ver al Dépor desde su asiento.

O que lo harán al descubierto, claro. Aunque no habrá reubicaciones masivas como en anteriores jornadas, parece seguro que el Deportivo deberá mover de sus localidades a una estimable cantidad de aficionados. Todo dependerá de la virulencia del temporal y cómo arrecie la lluvia prevista a la hora del partido, pero parece seguro que habrá socios que se verán afectados por las goteras y que, de nuevo, el Deportivo se verá obligado a hacerles sitio en otras zonas a resguardo.

Viento

En la mañana de hoy seguían sin techo amplias zonas de localidades en los fondos, especialmente en Marathón. También llamaba la atención un gran cuadrado entre Pabellón y Tribuna que no tenía techumbre. En realidad, falta por empatar en mayor o menor medida la cubierta en todos los inicios y finales de las gradas, por lo que los espectadores con localidades en estas zonas son los que corren el riesgo más serio de padecer las goteras, si el temporal arrecia a la hora del partido.

En el momento en que el Deportivo se entrenaba a puerta abierta para la prensa en el estadio, las elevadoras se afanaban por cerrar la trasera de Pabellón con esos paneles azules que rodean como un cinturón la parte más alta de la fachada en las calles Manuel Murguía y la avenida de La Habana. Por allí, en la zona aledaña al Palacio de los Deportes y, por tanto, más cercana a la costa, podría sentirse especialmente la alerta amarilla por vientos de fuerza 7 prevista a partir de las tres de la tarde.

No es la única misión encomendada a los obreros. Estos están trabajando también los domingos para cumplir en esa particular carrera en la que el Ayuntamiento y la constructora tratan de llegar a tiempo al plazo que ellos mismos se marcaron para el fin de las obras, el Teresa Herrera del 14 de noviembre contra el Athletic.

Con videomarcadores

Pero no todo son goteras y temporal. Por primera vez desde el arranque del campeonato los videomarcadores volverán a funcionar en el estadio. Tapados con gruesas lonas azules hasta ayer, está previsto que vuelvan a encenderse para el partido de este sábado, en otro intento por recuperar la normalidad en el ambiente de los compromisos del Dépor en Riazor.

Además, el club ha querido agradecer la generosidad de los socios que, atendiendo a la petición de la entidad y ante su imposibilidad de acudir a los anteriores partidos, cedieron el asiento que habían pagado para que el Deportivo dispusiese de él en el proceso de reubicación de los abonados perjudicados por los retrasos en las obras. Una vez recuperado el aforo del estadio, estos socios están siendo invitados a la zona vip de Tribuna inferior, en la que se puede seguir el partido justo detrás de los banquillos, acceder a una zona de cátering y seguir en directo la comparecencia de los jugadores de los dos equipos en la zona mixta del estadio.

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