La segunda juventud de Bergantiños

Con 33 años y tras regresar del Sporting, vive un momento profesional dulce


«Conmigo empezó a jugar porque se dieron las circunstancias de lesiones, tarjetas... Pero lo hizo tan bien que ya no volvió a salir del equipo». El dueño de esa afirmación es José Luis Oltra, actual entrenador del Tenerife, hablando sobre un Álex Bergantiños al que entrenó hace 7 temporadas. Sin embargo, podrían ser las declaraciones de cualquiera de los técnicos que ha tenido el de la Sagrada Familia. Es la película de su vida. Comienza la pretemporada con un montón de futbolistas en su demarcación, le cuesta hacerse con un sitio, pero acaba siendo titular indiscutible.

El presente ejercicio está siendo, casi, una excepción, puesto que ha sido titular desde el primer día y acumula ya presencias en el once en siete de los nueve compromisos disputados por la escuadra blanquiazul en lo que está siendo su segunda juventud.

Reducción de grasa corporal

A sus 33 años, el capitán del Dépor está viviendo un momento profesional dulce. Ha ido combatiendo el paso del tiempo con un control algo más riguroso de su alimentación, lo que le ha permitido rebajar entre un 0,5 % y un 1 % la grasa corporal. Esto se ha traducido en una mayor facilidad en la recuperación del esfuerzo y un aumento en su rendimiento.

Sus dos últimos encuentros (el 300 y el 301 de su carrera profesional) han sido un ejemplo de lo que está ofreciendo. En un rombo en el que Natxo González está probando diferentes alternativas, Álex se está ganando un puesto fijo. Aunque generalmente ha actuado como cierre, también se ha desenvuelto, con más problemas pero cumpliendo, por la derecha.

Defensivamente, está siendo muy difícil de rebasar y, aunque la creación le cuesta más dado que no tiene las virtudes técnicas de otros compañeros, su inteligencia le permite acabar encontrando espacios para encontrar el espacio necesario para que el balón circule. Además, tal y como le recomendaba Oltra años atrás, no duda a la hora de dar ese paso al frente y avanzar metros. Gracias a ello, llegó hace dos jornadas el gol de Carlos Fernández. Internada de Álex por la izquierda, inclusión en el área, cabeza arriba y pase para que el delantero hiciera su primer gol como deportivista y empatara el duelo.

Con estas condiciones y estos resultados, el ya veterano futbolista está cumpliendo en su retorno acumulando minutos, experiencia, victorias y manteniendo una curiosa estadística difícil para un futbolista de corte defensivo: nunca ha sido expulsado. En los trescientos un encuentros que lleva como profesional, Bergantiños no ha tenido que abandonar el campo nunca por una roja, ni siquiera por doble amarilla. Otro dato positivo para un futbolista de la casa, de los que llevan el escudo tatuado en el corazón, que en su día supo irse y luego volver para rescatar al vestuario de la indolencia y vivir su segunda juventud.

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