Alcorcón va camino de convertirse en el particular infierno deportivista en Segunda. Allí donde habían sufrido horrores en sus visitas en los últimos descensos, los coruñeses consumaron su peor semana de la temporada, eliminados de la Copa y tras perder su condición de invictos en la Liga con una lastimosa derrota por 1-0. De repente, a la feliz victoria frente al Sporting le han sucedido dos desaguisados que devuelven a Natxo González y a sus jugadores al punto de partido. Allí donde parecía que habían resuelto dudas y disparado ilusiones, renacen las malas hierbas producto de dos partidos para sacar conclusiones. Especialmente el de este sábado, disputado por los jugadores más habituales, pero en el que el Dépor volvió a mirarse en el espejo de un bloque sin ideas y con escasísimas pegada en ataque. Ni cosquillas le hizo al plan de un Alcorcón estupendamente dispuesto por Cristóbal, quien se enfrentaba al equipo que entrenaba hace solo medio año.

El Dépor no compareció en la primera parte, cuando nunca supo de qué iba la película. Las camisetas amarillas zumbaban a su alrededor mientras largaba manotazos sin ton ni son que nada hicieron más que reflejar esa mezcla de impotencia y nefasto desacierto con que llegó al descanso. Un paupérrimo 48,3?% de acierto en el pase retrata su deplorable primer tiempo, en el que encajó el primer gol. En la banda derecha el local Sangalli conectó con Jonathan Pereira, cuyo pase atrás remató Nono para que golpease en un desafortunado Marí y se colase en la portería.

Por más que el tanto del Alcorcón llegase poco antes del final y con dosis de mala suerte, el gol llevó al marcador las sensaciones del césped. Los coruñeses no tiraron a puerta, mientras Juan Muñoz, el excompañero de Carlos Fernández en el filial del Sevilla, disfrutó de dos ocasiones muy claras en el primer cuarto de hora. Un paradón de Dani Giménez y el desacierto del propio delantero habían salvado a los visitantes.

El equipo blanquiazul, que no había sufrido un solo minuto de Liga por detrás en el marcador, regresó al campo más decidido, pero con la misma sequía de ideas. Ni el tridente del centro del campo marcaba el ritmo, ni las bandas disponían de resuello, ni desde la mediapunta se hallaban soluciones. Natxo González, visiblemente molesto en la banda, dio entrada a Krohn-Dehli y Carles Gil, y poco a poco sus jugadores se reencontraron con el dominio, pero baldío.

Apenas comenzado a rodar el balón, disfrutaron de su primera ocasión clara en su primer disparo. Tras una cabalgada de David Simón por la derecha, Carlos Fernández habilitó la llegada del otro lateral, pero Dani Jiménez, con jota el meta del cuadro madrileño, despejó a córner. Los locales contestaron con un disparo raso y envenenado de Sangalli traspasado el ecuador de este período, pero Gil, cuando acababa de entrar por un desaparecido Cartabia, perdonó el empate en un barullo en el área otra vez salvado por el portero local. En pleno epílogo, otra vez Krohn-Dehli vio la tarjeta roja, la segunda en estas cinco jornadas, como el más triste epílogo a la primera derrota de la temporada. 

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Pesadilla del Deportivo en Alcorcón