Munúa, primer descarte del nuevo Fabril

TORRE DE MARATHÓN

ANGEL MANSO

Aunque los informes técnicos eran favorables, la reapertura de la investigación del supuesto amaño del Levante-Zaragoza provocó que el uruguayo sea el primero en salir de un filial que presentará cambios

29 may 2018 . Actualizado a las 22:15 h.

Un gol encajado por Álex Cobo, que jugó con el dedo de una mano rota, el domingo en el minuto 107 sirvió para finiquitar la temporada de uno de los mejores Fabriles de la historia, solo comparable con aquel que se quedó a un tanto del ascenso a la Segunda División hace ya más de veinte años.

Adiós a una temporada en la que el conjunto, primero entrenado por Cristóbal Parralo, de forma transitoria por Rubén Coméndez, y finalmente por Gustavo Munúa, rindió por encima de lo esperado hasta quedarse a un gol anulado del título de su grupo y, posteriormente, caer en la prórroga de la primera eliminatoria de ascenso.

Ahora, con el descenso del primer equipo y la llegada de Carmelo del Pozo a la dirección deportiva, la apuesta ganadora de ascenso impulsada en su momento por el exconsejero Fernando Vidal pasará a un segundo plano, primando el aspecto formativo. En la actualidad, el Deportivo entiende que se pueden fabricar futbolistas para el primer equipo sin necesidad de tener un filial puntero en Segunda B, ni ascender a Segunda, por lo que el nuevo horizonte es confeccionar un Fabril más joven, aunque sea menos competitivo.