Seedorf: «Podíamos recibir otros tres o acabar con dignidad»

Xurxo Fernández Fernández
Xurxo Fernández A CORUÑA

TORRE DE MARATHÓN

Seedorf y Tino Fernández charlan antes del inicio del partido
Seedorf y Tino Fernández charlan antes del inicio del partido Marcos Míguez

El holandés destaca el cambio de actitud tras el descanso y entiende el enfado de la grada

12 may 2018 . Actualizado a las 21:22 h.

En su constante intento de encontrar material que rescatar en cada naufragio, Clarence Seedorf se agarró esta vez a la segunda parte. Al cambio de actitud demostrado por el equipo tras el descanso. «El Villarreal ha empezado fuerte y nosotros no estábamos precisos para poder parar a un equipo con tanto talento. En el primer tiempo tuvimos ocasiones también, pero con el 0-3 la situación se complicaba. En el descanso dijimos que podíamos recibir otros tres o cuatro o terminar el partido con dignidad».

«No podemos pedir que tengan toda la concentración del mundo», justificó el míster ante la obvia desgana de sus futbolistas en varias fases del encuentro.

Felicitó a Borja Valle por su actuación y a Mujaid por su inesperado estreno, que privó de minutos a Gerard Valentín. «Su momento va a llegar la semana que viene, es otro chico que lo merece», reflexionó el técnico.

Evitó pronunciarse acerca de su continuidad, ya que, destacó, «no es una cosas mía llamar a nadie. El club sabrá cuándo me quieren hablar. Mi cabeza está ahora en el Valencia nada más». «Mi contrato termina al final de esta temporada. Me siento muy bien dentro del club y en la ciudad. Las puertas están abiertas pero no depende de mí. Nunca depende del entrenador», recalcó Seedorf.

Se refirió al enfado del público: «Nadie es más crítico que nosotros. La gente tiene derecho de exprimir sus emociones. Es bastante normal lo que pasó». Y cerró aludiendo al objetivo incumplido: «Lo he visto muy complicado desde que llegué, pero lo hemos intentado. La conciencia la tenemos tranquila».

Las mejores imágenes del Deportivo - Villarreal

Otro desastre para la despedida

Pedro Barreiros

Un tercio de Riazor, poco más de 12.000 aficionados, despidió la temporada más triste del Deportivo, zanjada a la espera de la jornada final en Mestalla con una derrota más lastimosa en el juego que en el marcador, retocado al final por el hambre de Borja Valle.

El 2-4 reflejó un partido de ida y vuelta, con muchísimo trabajo para los porteros, al que los locales no se engancharon hasta la media hora final. Justo en ese intervalo, el Villarreal, ya seguro de la victoria y dueño de los puntos que precisaba para jugar la próxima Liga Europa, permitió al equipo coruñés acercarse. A la invitación solo respondió Valle, autor de dos goles y, en realidad, único deportivista con vergüenza para dar la cara ante su hinchada.

Seguir leyendo