El Dépor apuesta por Carmelo del Pozo

El secretario técnico del Levante está pendiente de desvincularse de su actual club para poder comprometerse con la entidad blanquiazul y ser presentado en A Coruña la próxima semana

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Carmelo del Pozo podría convertirse en las próximas horas, como mucho días, en el nuevo director deportivo del club coruñés. El actual secretario técnico del Levante trata de desvincularse de su equipo antes de viajar a A Coruña para cerrar su acuerdo con el Deportivo.

Del Pozo, al que le queda un año de contrato, tiene una cláusula de rescisión de quinientos mil euros, que intentará negociar con el club granota. Ayer mismo, informó a Quico Catalá, presidente del Levante, de que tenía una propuesta del Deportivo, que le parecía una oportunidad profesional muy interesante para él y que le gustaría abandonar la entidad. Sin embargo, los responsables de la entidad de Orriols le han recordado que su contrato incluye la citada cláusula de desvinculación, que debe hacer efectiva para poder abandonar el club.

El Deportivo no tiene intención de pagar por la contratación de un director deportivo, motivo por el que ha retrasado el acuerdo con Del Pozo. Tino Fernández tenía previsto comparecer hoy ante los medios de comunicación para hacer balance tras el descenso y presentar la línea de trabajo de cara al futuro, así como la elección del nuevo profesional. Sin embargo, la reticencia inicial del Levante a darle la carta de libertad le ha obligado a aplazar la rueda de prensa hasta la próxima semana.

Día importante

Hoy puede ser un día clave en la negociación entre Del Pozo y el Levante y, por consiguiente, para que recale en el Deportivo. El consejo de administración se reunirá para, entre otros asuntos, abordar la petición de Carmelo de abandonar la entidad. Aunque el actual secretario técnico granota quiere abandonar su actual club de buenas maneras, está abierta también la posibilidad de que incumpla su contrato, de modo que se resolvería en sede laboral de Justicia. En este tipo de pleitos, la mayoría de los jueces suelen fallar a favor del trabajador, por lo que es muy probable que considere abusiva la cláusula de rescisión de medio millón de euros, cuando su ficha en el club valenciano no llega ni a la mitad de la misma. Por este motivo, en caso de no haber acuerdo, podría abandonar el Levante, fichar por el Deportivo y aguardar a que salga el juicio y que sea un magistrado el que determine la indemnización que debe abonar.

En cualquier caso, la intención del Deportivo es que esté la próxima semana en A Coruña para comenzar a planificar el proyecto de ascender al Dépor a Primera. De momento, llegaría solo, pero es probable que una vez que conozca los recursos y personal que hay en el club, refuerce los puestos que considera más necesarios. Además, tampoco viene con el condicionante de Juan Ramón López Muñiz -con el que trabajó en el Levante-, aunque sí que es un técnico con el que tiene buena sintonía y le gusta. Pero antes de abordar el tema del entrenador el club le ha pedido que conozca a Seedorf, su método de trabajo y que vea informes.

Un preparador físico que recondujo su carrera profesional hacia los despachos

El Deportivo está a punto de contratar al arquitecto del último ascenso del Levante a Primera División. Aunque Vicente Blanco, Tito, era el máximo responsable de la dirección deportiva de la entidad granota, nadie duda en Valencia que el hombre que controlaba el mercado y el diseño de la plantilla era Carmelo del Pozo.

Este segoviano de 48 años ha sido de todo en los vestuarios de fútbol. Tras hacer sus pinitos como portero en Segunda B, compaginando esta labor con los estudios de Ciencias de la Educación Física y el Deporte, pronto enfiló su carrera profesional hacia la preparación física.

Solo tenía 28 años cuando colgó las botas e inició su nueva labor, que alternó con la preparación de porteros. El Rayo Vallecano, el Espanyol, el Betis y el Alicante fueron los clubes en los que ejerció en sus inicios como técnico. En el conjunto verdiblanco trabajó a las órdenes de Mel.

El salto a los despachos lo dio en el año 2009 de la mano de Felipe Miñambres, en el Rayo Vallecano. De ahí al Hércules, en donde desavenencias con la dirección del club aceleraron su adiós.

Fue entonces cuando, en el año 2013, recaló en el Oviedo, de nuevo como preparador físico. Y en el club asturiano acabaría volviendo a sentarse en el despacho, asumiendo la dirección deportiva, cuando Carlos Slim se hizo con el control del club carbayón. Pero Del Pozo se vio envuelto en el conflicto social que se generó tras la destitución de Sergio Egea como entrenador, y eso le acabó costando el puesto.

Tito, con quien había coincidido en el Alicante, lo llamó en el año 2016 para acompañarlo en el reto de devolver al Levante a Primera. El tándem era perfecto, el primero asumía la organización, y el segundo se centraba en la parte de planificación de la plantilla. El éxito no pudo llegar antes. En su primera campaña, logró el ascenso como campeón con 14 puntos de ventaja sobre el segundo. Tras lograr en el presente ejercicio la permanencia, se desvinculará del Levante para tratar de repetir éxito al frente de un Deportivo que precisa una profunda reconstrucción.

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