Tres soldados, a la orden

Albentosa, Pedro Mosquera y Andone respondieron con un buen partido a su inclusión en el once


Después de una dura derrota como fue la del derbi antes de las vacaciones navideñas, las bajas de Schär y Lucas, además de algún retoque táctico, provocaron que el Deportivo afrontara el encuentro de Villarreal con tres caras inhabituales en el once inicial.

Cristóbal echó mano de tres futbolistas cuya aportación desde que él aterrizó en el banquillo de Riazor no sumaba los cuatrocientos minutos. Una prueba de fuego para Albentosa, Mosquera y Andone, en la que demostraron estar a un buen nivel responder cuando sea preciso su concurso. Desde que el catalán es entrenador del Dépor, Albentosa había participado en dos partidos (134 minutos), Mosquera en cinco (119 minutos) y Andone en tres (114 minutos). Solo el central había logrado ser titular en un encuentro, el que concluyó con empate a dos en Riazor frente al Athletic Club de Bilbao.

Ayer parecía que llevaban toda la temporada en el once. Exhibieron un perfecto entendimiento con sus compañeros, sufrieron cuando el partido lo requirió, se ofrecieron cuando un compañero pasaba apuros y contribuyeron a que el Deportivo regresara de Villarreal con un punto. Fueron tres auténticos soldados a las órdenes del comandante Parralo.

Los tres llegaban a este duelo tras ser discutidos por la grada o haber protagonizado algún acto polémico durante los últimos meses. En el caso de Albentosa su última actuación había sido contra el Athletic y desde el primer instante tuvo que hacer frente al murmullo de Riazor que se hacía oír cada vez que tocaba el balón. Aunque había hecho una buena primera parte, un par de errores casi consecutivos en la segunda lo dejaron marcado. Ayer, lejos del estadio coruñés, estuvo tranquilo. Bien por arriba. Estuvo atento al corte. E incluso se incorporó al ataque y a punto estuvo de marcar un gol.

Pedro Mosquera, por su parte, vivió también la atenta mirada de la grada en aquel duelo contra el Athletic en el que fue sustituido en el descanso. A partir de ahí, algunos pocos minutos y una titularidad, en la Copa, en Las Palmas.

Y el coruñés tampoco se arrugó. Actuó en una demarcación algo más adelantada a la habitual, pero rindió a un buen nivel. Trató de presionar la salida del balón del rival. Hizo kilómetros por doquier. Robó un sinfín de balones. Y, la mayoría de las veces, jugó el balón con criterio. Al final, la inactividad le pasó factura y tuvo que pedir el cambio aquejado de molestias en los gemelos.

La tercera de las novedades de ayer reivindica su presencia en el equipo con goles. Después de mostrar su malestar en público y algún que otro roce con Cristóbal en privado, Andone parece dispuesto a enmendar sus errores y ayer dio toda una exhibición de pelea y juego de equipo, que tuvo su premio con un gol que al Dépor le sirvió para sumar un punto.

Andone se redime con gol

Pablo Gómez

El rumano volvió a la titularidad anotando su segundo tanto consecutivo

Echaba cuentas Florin Andone en el camino hacia Villarreal y le salían demasiadas cosas que saldar: el nubarrón de su etapa en la cantera del club amarillo, su falta de protagonismo en la presente temporada, el gol que se le negaba... Pero saltó al césped del estadio de La Cerámica y las saldó todas.

 

 

Los números del internacional rumano cuadran, a beneficio del Deportivo. Primera titularidad con Cristóbal, segundo gol consecutivo en liga (lleva cuatro, como Lucas, pero el rumano necesitó 340 minutos menos, casi cuatro partidos y añade una asistencia más a su aportación esta temporada) y un punto que vale su peso en oro, ya que permite al equipo coruñés dormir fuera de puestos de descenso.

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