Un Eibar desarmado

Los de Mendilibar son los que menos goles marcan y más encajan

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a coruña / la voz

Ni muerde ni aguanta; por ahora. La actual versión del Eibar, rival del Deportivo el domingo (12.00 horas), está lejos de la que ofreció el mismo conjunto, dirigido también por Mendilibar, la pasada temporada. Hoy se encuentra empatado a puntos con Las Palmas y Girona, adversarios del equipo coruñés una vez resuelta la cita de Ipurúa, pero son los armeros quienes ocupan la plaza más baja de la tabla (terceros por la cola). La culpa es del paupérrimo bagaje de tantos a favor y el elevado registro de dianas en contra.

Nadie ha marcado menos goles que el Eibar (tres) en las siete jornadas de Liga consumidas. Nadie ha encajado más (17). La primera de estas cifras se explica con otra: el conjunto vasco es el más rácano en cuanto a disparos a puerta por encuentro, solo tres chuts de media. Darle sentido a la segunda, sin embargo, obliga a ir más allá de los números. Porque los de Mendilibar son, tras Real Madrid, Celta y Getafe, los cuartos que menos lanzamientos conceden, y lideran apartados defensivos como el de balones interceptados y el de duelos aéreos ganados.

Ventas y lesiones

La flaqueza en torno a la portería la explican mejor los nombres y las bajas. La salida de Florian Lejeune y Luna han hecho un roto en la zaga armera. José Angel trató de tapar el del lateral izquierdo, pero ya ha cedido su sitio a Juncá. Más grave ha sido lo sucedido en el eje. Paulo Oliveira, fichaje más caro en la historia del club (casi cuatro millones) llegó a Ipurúa como central estrella, pero aún no ha estado a la altura del cartel. Tras el 0-4 frente al Celta vio desde el banquillo el 3-0 endosado por el Villarreal. Los titulares fueron Arbilla (carrilero reconvertido) y Lombán, contratado como cuarta opción para el puesto. Ramis y Gálvez, con problemas físicos, ni siquiera entraron en la lista.

Las lesiones han disminuido mucho el potencial eibarrés, cebándose en la esquina derecha del ataque. De allí ha desaparecido Pedro León, el mejor del equipo la pasada campaña, víctima de sus reincidentes problemas en la rodilla. El posible reemplazo, un Alejo que brilló en pretemporada, tampoco estará disponible hasta noviembre. Mendilibar ha insistido en la necesidad de cortar la sangría aprovechando la ficha que ha dejado libre Fran Rico, inmerso en un durísimo calvario que se prorrogará al menos otros seis meses. A la nómina de ausencias hay que sumar otro gallego: Yoel se rompió en verano, víctima de la triada. Llegó Dmitrovic, que no lo ha hecho mal bajo palos, pero paga el sorprendente desarme del Eibar.

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