Sin motivos para celebrar, solo para respirar aliviado


Mucho se ha tenido que hacer mal esta temporada, tal como ha sido la sensación con que la estamos terminando. De no haber sido por la salvación, solo se podría haber tildado de nefasta. No hay más que acudir a los números finales del equipo para ver que el mal año ha sido evidente y sin discusión. Es el momento de recordar ahora que de partida el equipo partía con buena pinta por las sensaciones que transmitía al inicio con Garitano, pero finalmente por culpa de la cadena de malos resultados se perdió esa idea y se entró en una dinámica negativa que a punto estuvo de llevar al Deportivo a Segunda. Con Mel hubo al principio un estirón, pero lo cierto es que no mejoró mucho lo anterior. Hay mucho que reflexionar y mucho que mejorar.

La idea de Garitano lo primero que consiguió fue unir un vestuario que parecía roto. Esos problemas parece que se solucionaron y es mérito de Garitano. Luego, había un grupo de jugadores que eran una incógnita, como Guilherme, Carles Gil o Andone, que podían haber aportado más de lo que lo hicieron. Pero también es cierto que ha faltado una idea clara de fútbol. Hoy es el día que no conozco cómo juega el equipo, si es de repliegue, si de contragolpe, si de armarse desde atrás,... no sabría decirlo. Y, quizá por culpa de esto, poco a poco los jugadores se han difuminando hasta mermar su capacidad real. Ha sido un año muy duro y muy extraño. El domingo yo no tenía motivos para celebrar, solo para respirar aliviado. Esta es la sensación general que hay en el deportivismo después del empate. Hay mucho que mejorar y a esto deben aplicarse los responsables desde el primer minuto de la nueva temporada.

Votación
14 votos

Sin motivos para celebrar, solo para respirar aliviado