«Si pierdo dos balones, pido el tercero»

«Quizá otro se mida a dos rivales y pensará que no puede pasar, yo pensaré en encontrar el camino», explica

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Fue el jugador distinto del duelo con el Espanyol y confía en mantener el nivel en las dos citas por venir. Y después, «ojalá» quedarse en el Dépor para demostrar lo que vale. Él sostiene que mucho, durante la entrevista concedida tras rectificar el club su decisión inicial de no permitirlas esta semana. Pocos tienen tanta fe en sí mismo como Ola (Zwedru, Liberia, 1992), el mediano de los John.

-Primera oportunidad en el once. ¿Cómo se sintió?

-Estuve bien, supongo. Pero ni ganamos, ni siquiera pudimos sacar un empate, que fue lo que pienso que merecimos. Aunque el fútbol no funciona así: en el fútbol primero marcas y luego te mereces la victoria. Ahora solo nos quedan dos partidos, así que tendremos que hacerlo mejor.

-¿Qué le dijo el míster?

-Qué me va a decir. Ahora ya no se trata de individualidades, sino de equipo. La situación en la que estamos no se resuelve con individualidades. ¿Qué me puede decir el entrenador? ¿«Ola, jugaste bien»? El equipo perdió y seguimos en peligro, ¿qué puede importar el resto? Si está contento con cómo lo hice me lo dirá el domingo cuando elija a los que salgan al campo. Si estoy en el once será que no lo hice mal. Espero que sí, pero lo importante seguirán siendo los puntos.

-¿Cómo está el vestuario?

-Después del partido estábamos realmente fastidiados, pero al mismo tiempo creo que nos gustó lo que hicimos en la segunda parte. Nos demostramos a nosotros mismos que podíamos. Ahora el reto está en hacer de una vez 90 minutos a ese nivel.

-Demostraron que podían, y sin embargo siguen sin poder.

-En fútbol puede pasar de todo, pero en este vestuario creemos en nosotros. El otro día nos volvió a faltar algo de suerte en la segunda parte contra un equipo que no pasó más de dos veces del centro del campo. En Villarreal nos enfrentaremos dos equipos con necesidad de puntos y tenemos referentes cercanos, como los partidos del Barça y el Atlético, para creer en nuestras posibilidades. Y luego nos quedará el partido contra Las Palmas en casa. Nos salvaremos nosotros. Que el Sporting y el Leganés hagan lo que quieran.

-Si no se cierra en Villarreal, tras tantas oportunidades, la presión será enorme en la última jornada.

-Claro que será muchísima presión. Y si ese día estamos en esa situación necesitaremos afrontarlo con jugadores que den un paso al frente, que crean en sí mismos hasta que el árbitro pite el final del partido. Si no tienes confianza, si no crees en ti, no pintas nada en un equipo grande.

-El pasado domingo dio bastantes muestras de esa confianza. Lo intentó varias veces hasta la acción del gol.

-Tomar siempre el camino fácil no te lleva a ser futbolista profesional. Elegir el pase más sencillo una y otra vez no ayuda al equipo. Estarás siempre correcto, a un nivel decente, quizá, pero no serás capaz de marcar ninguna diferencia. Xabi Alonso, por ejemplo, no consigue superar líneas con sus pases buscando siempre la opción menos arriesgada. ¿Quieres ser el mejor? Arriesga. Si yo pierdo dos balones, pido el tercero. Y si ese también lo pierdo, pido otro y otro. Algunos jugadores pierden dos balones, se sienten observados o criticados, y ya no quieren más la pelota. ¿Y si la tercera iba a ser la buena? ¿Y si iban a hacer la jugada de gol? En este juego necesitas superar rivales y no intentarlo no es la forma de conseguirlo. Yo crecí con eso en mi cabeza. No es solo por mí. Yo no quiero que mi equipo se esconda. Si tengo la pelota nunca me voy a plantear retroceder con ella. La meta está en la portería contraria. Soy un atacante y mi misión es ayudar a que el equipo ataque. Y si intentándolo pierdo varias veces la pelota, mi único camino será intentarlo otra vez. Mi única motivación será enfrentar a los rivales y pensar «por ahí voy a pasar».

-De hecho, en el gol no busca apoyo hasta que mete el centro. Supera a tres rivales en el eslalon.

-Eso es lo que está en mí. Quizá otro jugador se mida a dos rivales y piense que no puede pasar a través de ellos. Yo solo pensaré en encontrar un camino para hacerlo. Pensaré en que superarlos es lo que necesitamos y es lo que debo intentar. A veces será más adecuado hacerlo a través de un pase, pero si no es así, lo haré por mi cuenta.

-Pero si todo llega al límite ante Las Palmas, será inevitable que se encoja el pie. El miedo a un error fatal es hasta lógico.

-Cada jugador tiene una visión del juego. Una visión que le convierte en un tipo de futbolista; que determina en qué posición se ubica o cómo influye en el equipo. A veces esa visión del juego te hace cometer errores, y en ese caso la diferencia estará en cómo reaccionas ante esos errores; si te atreves a perseverar. ¿Por qué Guilherme es un jugador fantástico? Porque asume riesgos; riesgos que benefician al equipo. Y lo más importante: los toma con confianza. Porque el que toma riesgos por obligación, sin confiar en si mismo, acaba haciéndolo mal y causa un problema. Y ahí está la diferencia. La diferencia está en... [Se lo piensa, sonríe, y se lleva la mano a la entrepierna]. Un ejemplo del último partido: Arribas cometió un error, pero lo importante fue su reacción. ¿Qué hizo? Intentar repararlo. Con confianza. Sin miedo. En esta profesión no puedes tener miedo. La reacción tras un error diferencia a un jugador de otros.

«Entrar al partido es muy distinto a estar en el partido, y eso cuesta verlo»

El extremo apunta a repetir como titular el próximo domingo.

-Ante el Espanyol su banda, la izquierda, ganó protagonismo. Quizá empiece a notarse la sobrecarga de partidos de Juanfran en la derecha, que coincide con la lesión de Luisinho ¿Incide mucho en su juego quién ocupe el lateral de su costado?

-A Juanfran no le está pasando factura la sobrecarga de partidos. Lo que yo creo que le dificulta algo más su trabajo es la necesidad de adaptarse cada vez a un compañero distinto. ¿Cuántos han pasado por el puesto de extremo derecho? Muchos. Y cada uno tiene su manera de jugar, que influye en el lateral. Adaptarse una y otra vez es muy difícil. A mí, con el lateral izquierdo el cambio no me penaliza tanto. Que juegue uno u otro puede influir en la propuesta global, pero no en mi juego directamente porque los dos saben cuáles son mis características, que me gusta encarar y buscar el uno contra uno, y los dos me lo facilitan.

-Estuvo muy activo y dio el gol, pero no le alcanzó para completar el partido. ¿Pidió el cambio?

-Sí. Estaba muy cansado. En el minuto 70 le dije al entrenador que no podía más. Estaba tieso.

-Mejoró mucho su rendimiento respecto a anteriores encuentros.

-Es que entrar al partido es muy distinto a estar en el partido y eso al público le cuesta verlo; lo difícil que es salir desde el banquillo. Esperan que cambies las cosas enseguida, que dejes huella en muy poco tiempo. Eso es realmente complicado.

-Tuvo que esperar doce jornadas para su primera titularidad. ¿No le resultó frustrante? ¿Habló con el entrenador sobre ello?

-Por supuesto que me resultó frustrante, pero con cómo nos han ido las cosas qué pinto yo yendo al entrenador a decirle que creo que merezco jugar de inicio. A hablarle de mi problema cuando el equipo tiene un problema.

-El domingo volvió a resbalarse. Y ya van varias veces.

-En los primeros tres partidos me fui al suelo, pero creo que eso está solucionado con un cambio de botas. Lo de esta última vez tiene una explicación: en el minuto cinco, un jugador saltó a mi lado, rozó mi bota con la suya y me rompió los cordones. Jugué bastante tiempo con una bota bien y la otra desatada. No me volveré a resbalar. Espero.

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