La Voz / Redacción

Al Deportivo se le apareció la Virgen en el 91. Un penalti muy riguroso sobre Celso Borges, que el centrocampista tico convirtió en gol, salvó un punto para el agotado equipo coruñés (1-1), sin ligereza ni ideas para superar al pertrechado Betis, que quiso pintar el drama habitual del Dépor esta temporada: un equipo que con muy poco hizo gol en Riazor y estuvo cerca de llevarse los tres puntos. Tras las costosas dudas de Gijón, se plasmó el trabajo de la semana en Abegondo, y Borges asumió la responsabilidad en un momento crítico para un empate que puede ser de oro al final de temporada. No fue el mejor partido del equipo coruñés, que arrancó superado por el rival, se entonó hasta el descanso, lo intentó en la reanudación y pasó apuros mediado el segundo acto. Pero el empate le permite al Dépor meter cinco puntos al descenso, mantener la inercia positiva de Mel y algo de colchón para los envites consecutivos que se vienen en A Coruña, con Barça y Celta en el horizonte.

La tortura emocional y física de esta última semana y media de competición para el Deportivo se tradujo ante el Betis en un inicio cansino, como si a los futbolistas, además de las piernas hinchadas por los esfuerzos titánicos ante Atlético y Sporting, les pesase el propio fútbol. Son días de mucha tensión y necesidad, y a nadie se le escapaba que, superada la final de Gijón, la del Betis era otra final porque los tres puntos permitirían afrontar con cierta holgura clasificatoria la visita del Barcelona y del Celta. Siete de distancia con la zona del descenso hubiese sido como El Dorado para este equipo, sometido a otra temporada en el alambre y el cansancio (sobre todo mental) que eso supone. Es ahí donde la mano de Pepe Mel se ha podido ver de manera instantánea, más que nada porque tampoco hay mucho tiempo para pensárselo. Y en ese aspecto psicológico, el Dépor mostró también su crecimiento ante el Betis.

Porque el equipo de Víctor Sánchez del Amo arrancó mucho mejor. Más rápido, más agresivo, mejor colocado. Superior menos en el remate, el Betis puso en un serio aprieto al Deportivo, que no tenía respuesta a la presión verdiblanca ni al despliegue de sus carrileros. Con tres centrales y dos expresos en cada banda, con Ceballos como faro del juego ofensivo, el Betis mandó en Riazor durante 25 minutos en los que el equipo local no olía la pelota, y cuando lo hacía no sabía que hacer con ella. Asfixiado por cómo el Betis ocupaba los espacios en Riazor, sin activar a Çolak ni a Carles Gil, apenas sacó la cabeza el equipo coruñés con un par de chispazos del valenciano y la pelea de Andone, capaz de forzar saques de esquina de pelotas imposibles. 

Durmisi se desplegaba por la izquierda, Piccini por la derecha, Brasanac se colaba por el pasillo que dejaba el carrilero diestro pegado a la cal. Así llegó la mejor jugada visitante, pero Arribas evitó que Sanabria rematase casi en área pequeña. Poco después, el Brasanac tiraba cruzado cerca de la escuadra. El Betis tenía al Deportivo encajonado, pero no remataba. Y a los pocos, los coruñeses fueron encontrando rendijas por las que colarse a un partido del que estaban ausentes. Era un robo de Mosquera, de nuevo activo. Era un hábil despeje de Luisinho, entonado en defensa. Y pasado el ecuador del primer acto, el Betis empezó a bajar el pistón y comenzaron a operar Çolak y Carles Gil. Arribas culminó la primera jugada de ataque a los 20 minutos con un tiro desviado, y avanzó un tramo final ya dominado por los deportivistas.

El primer tiempo pudo poner en ventaja al Dépor, incluso. Mandi desvió a su propia portería un centro de Andone dentro del área, tras otra conexión con Andone. El rebote se fue al palo. Un minuto después, en el 44, Juanfran disparó de zurda para encontrar la primera parada de Adán. Hubiera sido exagerada la ventaja en el marcador tras lo visto en el primer tiempo, pero las dos últimas ocasiones fueron síntoma de la mejoría global del Dépor y la caída del Betis. La tendencia se mantuvo tras el paso por vestuarios. El Betis se fue desentendiendo porque el punto era un buen bagaje para los andaluces, y el Dépor quería pero le costaba. Sin frescura de piernas y poca profundidad para su mayor posesión, al equipo coruñés le quedaba demasiado lejos la portería de Adán a pesar de tocar a 25 metros del arco rival. Claro que el portero del Betis tuvo trabajo para mantener el 0-0. Primero, evitó que Andone se plantase solo en el área tras un buen pase de Çolak. Luego, despejó como pudo un trallazo del turco que iba a la escuadra. 

Ahí se le acabó la chispa al Dépor. Cansado, sin ideas, sin llegada por banda ni desborde individual, desconectada la dinamo Çolak-Gil y sin incidencia de Fajr en la elaboración, el Betis se fue sintiendo cómodo, espesando el juego con faltas, manejando los tiempos y eligiendo sus contras. No necesitó mucho más para hacer el 0-1. Tras un córner, el Dépor se despistó en la marca en el rechace. Recibió solo Piccini en el pico del área, y su disparo batió a Lux tras rozar lo justo en Borges y apoyarse en el palo. Pudo sentenciar al rato Ceballos, tras una brillante combinación con Rubén Pardo en la frontal, pero el canterano bético disparó fuera con todo a favor.

Para entonces, el Dépor había perdido a Sidnei por lesión y Mel pudo usar dos cambios para buscar el empate. Entraron Joselu y Ola John. Con dos puntas, Çolak abandonó el centro y el equipo coruñés se abocó al juego directo y a lo que pudiera inventar el estrambótico Ola John, cuyo físico dice una cosa y sus jugadas otra. Joselu tuvo un par de remates en el área y Arribas otro, pero Adán no sufría más de la cuenta. Ni siquiera pudo actuar ante el intento de Andone, que se perdió por un dedo al poste izquierdo de la portería del Betis. Riazor se abocaba a la derrota pero le sonrió el dios del fútbol con un penalti generoso sobre Borges, en un centro a la olla que persiguió el tico y se encontró el cuerpo de Pezzella. Borges no perdonó y evitó males mayores, con dos partidos seguidos en Riazor en el horizonte de categoría especial. 

Ficha técnica

1 - Deportivo: Lux; Juanfran, Arribas, Sidnei (Albentosa, min.67), Luisinho; Borges, Pedro Mosquera; Gil (Ola John, min.80), Çolak, Fayçal Fajr (Joselu, min.74); y Andone.

1 - Betis: Adán; Piccini, Mandi, Pezzella, Tosca, Durmisi; Brasanac (Rafa Navarro, min.86), Rubén Pardo (Álex Martínez, min.82), Donk (Petros, min.62), Dani Ceballos; y Toni Sanabria.

Goles: 0-1, min.70: Piccini. 1-1, min.93: Borges, de penalti.

Árbitro: Álvarez Izquierdo, del colegio catalán. Mostró amarilla a Carles Gil (min.20), Andone (min.33), Mosquera (min.86) y Albentosa (min.94), por parte del Deportivo; y a Donk (min.34), Pardo (min.40), Ceballos (min.52), Adán (min.90), Pezzella (min.92), Mandi (min.92) y Álex Martínez (min.95) del Betis.

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El Deportivo respira con un empate sobre la bocina ante el Betis