El imprescindible fortín de casa

El Dépor aspira a enlazar 3 jornadas como local sin encajar por primera vez en 6 años


a coruña / la voz

Aranzubia corría contra el tiempo. Aquel Dépor 10-11 había comenzado la Liga con un paupérrimo bagaje de tres empates en seis jornadas y la friolera de once goles encajados. Bajo palos, Manu capeaba como podía la lesión del ídolo, hasta que el riojano volvió para cerrar a cal y canto la portería. Su regreso gestó una racha inédita para su equipo hasta ahora en Primera. Entre octubre y diciembre del 2010 enlazó cuatro partidos en Riazor con la portería a cero: 0-0 al Osasuna, 3-0 al Espanyol, 3-0 al Málaga y 1-0 al Hércules. Al cabo de aquellas cuatro jornadas, un gallego, Diego Castro, en el minuto 89, acabó con la racha y dio al Sporting un empate anunciador de una temporada de altibajos que acabó con un drama nunca visto, el que con 43 puntos hundió a los coruñeses en Segunda.

Más de seis años después, el Deportivo protagoniza otra carrera, la de consolidarse en la máxima categoría. Tras dos finales de Liga salvados sobre la bocina, ahora se las prometía felices de la mano de una plantilla lustrosa, y mientras se relamía con las miserias de rivales que parecían justitos en cuanto a talento y competitividad. Pero, pese a un diciembre ilusionante, la primera vuelta se le atragantó a los futbolistas entrenados por Garitano y el 2017 le está sabiendo a rábano. A la marcha de Babel, su mejor jugador, se ha unido una sucesión de partidos a domicilio (lleva tres sin pisar su estadio) en que los coruñeses están pagando caro su peor versión. Dos últimas derrotas seguidas han adelgazado la ventaja sobre el descenso y, como los puntos no llegan al casillero, esos mismos adversarios por la permanencia ahora se miran con temor. Por eso, la ansiada vuelta a Riazor del sábado contra el Alavés (18.30 horas, beIN LaLiga) se convierte en la noticia más esperada para el bloque blanquiazul, tan necesitado del abrigo de su estadio, como de tranquilidad en la clasificación.

Sus últimos partidos en A Coruña fueron aquel feliz triunfo (5-1) frente a la Real, otro (2-0) contra el Osasuna en la última jornada del pasado año y un empate sin goles, ya en el 2017, contra el Villarreal. Esta cosecha de dos victorias y un empate como local se enriquece con el sustancioso añadido de haber dejado la portería a cero en las dos más recientes. No enlaza tres desde aquel diciembre del 2010, cuando llegó a las cuatro. Claro que el Alavés (con el que el Dépor no pasó del empate esta temporada: 0-0 allá por septiembre, y 2-2 en Riazor y 1-1 en Mendizorroza en la Copa) no lo pondrá fácil. Es el sexto visitante más peligroso, solo superado por los gallos de la Liga. Ha conquistado a domicilio la friolera de 15 puntos, apenas cuatro menos que todos los sumados por este Dépor, que en casa quiere levantar un fortín.

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