La Voz / Redacción

El Deportivo se establece en el sufrimiento. No hay temporada tranquila en A Coruña, por mucho empeño que hubieran puesto los blanquiazules en la causa durante la primera vuelta de la Liga. Pero otra derrota en casa (0-2) ante un Getafe que hizo lo justo para llevarse los puntos de Riazor abocan a dos jornadas de transistores y nervios, contra rivales tan poco apetecibles como Villarreal y Real Madrid. El Dépor encajó gol por 19º partido consecutivo (una vuelta completa de Liga) y, a pesar de comenzar con mejor cara que las últimas semanas, volvió a ser el equipo partido, inseguro y sin capacidad de crear ocasiones. Para más inri, cuando tocó a rebato para remontar el gol de Pedro León en la segunda parte, se quedó en inferioridad por la innecesaria expulsión de Borges y sin respuestas. La bronca de la grada anuncia una tormenta de aquí al final de la Liga, sea cual sea el resultado de un año a la deriva.

Empeñado como está en ponerle sal a una temporada que todos deseaban sosa después de la tensión del año pasado, el Deportivo encaraba el duelo contra el Getafe como una purificación. El desmoronamiento de los últimos meses sacudió los cimientos del trono de Víctor Sánchez del Amo y la tensión en el vestuario se hizo evidente en los últimos entrenamientos. Pero tres puntos ante el Getafe, por mucho que las cuentas saliesen con el empate, haría borrón y cuenta nueva de los últimos meses de caída libre y desencanto. Recuperado Luis Alberto, Víctor dispuso a sus cuatro mayores talentos en ataque para meter mano a una de las tres peores defensas del campeonato. Durante 25 minutos el Dépor se vistió del equipo punzante y agresivo del primer tramo de Liga. Pero fue un efecto gaseosa y tras las burbujas quedó el poso del cuadro cadavérico de las últimas entregas.

Cuajó minutos ilusionantes el Dépor, con Luis Alberto moviéndose por el flanco de ataque, y el Fede Cartabia más fino de la temporada en el regate. Guaita hizo una parada de mérito a los seis minutos al tiro combado del gaditano, mientras que los desbordes del argentino por la banda derecha no encontraban centros a la altura de su mérito. El Dépor olvidó pronto los problemas de Damián Suárez con Fede, y para cuando Lucas pateó fuera una falta lejana, el Getafe ya había asentado sus pilares, y después de frenar la sangría de pelotas perdidas, empezó a saltar la zanja de la presión coruñesa. 

Por momentos Borges y Mosquera elevaron el tono del centro del campo del Dépor respecto a las últimas semanas, pero el Getafe encontró una solución: balones a Pedro León. El murciano le ganó casi siempre la acción a Fernando Navarro y desde su extremo derecho creció el cuadro azulón. Llegada la media hora, el partido era del Getafe. Sarabia rozaba el palo tras la primera contra peligrosa de los madrileños, y una grosear pérdida de Mosquera lo desaprovechó Álvaro Vázquez ante Manu, aunque estaba en fuera de juego. El Deportivo había roto otro partido en un ida y vuelta con pocas llegadas en la portería rival y sensación de fragilidad de campo propio hacia atrás. 

Fue así como se fraguó el 0-1. Tras otra imprecisión del Getafe cerca de su área, Luis Alberto filtró un buen pase para Lucas en el interior de la zona de castigo. El coruñés no se decidió a chutar y, en el contragolpe, bien y sencillamente hilado por el Getafe, Pedro León usó su zurda para batir a Manu por su palo. El partido, diseñado como una final, adquiría tintes de drama. Riazor se había vestido de fiesta para animar a los suyos pero el ambiente pasó a estar cargado de tensión. Hubo rabia de inicio tras el descanso. Fede Cartabia, el blanquiazul más inspirado, probó a Guaita desde el balón parado y después tras volver a escapar de Damián. Pero Borges cometió una imprudencia en zona de poco peligro y vio una segunda tarjeta innecesaria. La expulsión cercenó el amago de reacción del Dépor, que antes de quedarse sin el tico había introducido a Cani y a Juanfran. 

El Getafe hacía minutos que sólo buscaba la contra. Pudo sentenciar Scepovic poco después del castigo a Borges, pero su tiro embistió a Manu. El Dépor era un manojo de nervios, al que sin embargo sólo le hacía falta un gol para solucionar la papeleta del partido y de una temporada en un descenso imparable hacia el desastre, si la Liga durase dos jornadas más. Pocos ejemplos mejores que la patada plena de frustración de Fernando Navarro a Vigaray, que le pudo costar la roja. No hubo épica porque a los males del Dépor le faltaba el ya habitual del córner en contra. Vigaray batió a un Manu poco aplicado y el equipo coruñés encajó desde la esquina por sexta vez en los últimos nueve partidos. Scepovic pudo empeorar el tema pero encontró el palo en el tiempo añadido. El recurso tardío a Oriol Riera sólo sirvió para soliviantar a la grada, cuya paciencia se ha visto tan reducida como el crédito de equipo y cuerpo técnico.

Ficha técnica

0 - RC Deportivo: Manu Fernández; Laure (Juanfran, min.61), Arribas, Sidnei, Fernando Navarro (Oriol Riera, min.86); Pedro Mosquera, Celso Borges; Fede Cartabia, Luis Alberto, Fayçal Fajr (Cani, min.61); y Lucas Pérez.

2 - Getafe CF: Guaita; Miguel Ángel (Cala, min.70), Vergini, Vigaray, Damián; Lacen; Pedro León, Medrán (Juan Rodríguez, min.79), Moi Gómez, Sarabia; y Álvaro Vázquez (Stefan Scepovic, min.57).

Goles: 0-1, min.41: Pedro León. 0-2, min.85: Vigaray.

Árbitro: Clos Gómez, del colegio aragonés. Expulsó a Borges, del Deportivo, en el minuto 64 por doble amarilla. También amonestó a Lacen (min.20), Sarabia (min.27), Vigaray (min.50), Cala (min.72), Medrán (min.74) y Moi Gómez (min.93), del Getafe; y a Navarro (min.75), del Deportivo.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
20 votos
Comentarios

El Deportivo cae ante el Getafe y acentúa su deriva