El Deportivo más tierno de la temporada encaja una goleada ante el Real Madrid

Miguel Piñeiro Rodríguez
Miguel Piñeiro LA VOZ / REDACCIÓN

TORRE DE MARATHÓN

El conjunto coruñés, lejos de su versión más efectiva en defensa, recibe un castigo exagerado ante la pegada del nuevo equipo de Zidane

10 ene 2016 . Actualizado a las 16:47 h.

Al Dépor le faltó puntería y más colmillo en el Bernabéu. Falló Lucas justo antes de que Benzema rompiese el marcador (con fuera de juego de Bale como asistente) y a partir de ahí el equipo coruñés no fue quien de contener el torrente ofensivo del Real Madrid, incapaz de espesar al rival como acostumbra hacer, e impotente en el área de Navas a pesar de sus buenas intenciones. El Dépor acumula su segunda derrota consecutiva del campeonato y aunque nunca le perdió la cara al esperado Madrid de Zidane, le penalizó su inferioridad en las dos áreas. Un regusto amargo para cerrar una ilusionante primera vuelta de los blanquiazules, de nuevo protagonistas en el campeonato.

El Deportivo llegaba al Bernabéu en un ambiente muy parecido al del Centenariazo. Era poco más que un convidado de piedra a la puesta de largo de Zidane, el chico apocado sin novia en la fiesta de fin de curso ante la coronación de los reyes del baile. Todo eran flashes para el Madrid, que se sintió como quien estira el día de Reyes. Para Cristiano, Kroos, Isco y Carvajal era una oportunidad para lucirse ante el nuevo jefe. El portugués estuvo lejos de su visión estática y decadente, el lateral reclamó la titularidad en lugar del mediocre Danilo, y los centrocampistas se emplearon en defensa y superaron a los blanquiazules a las espaldas de los mediocentros. El Madrid y su afición parecían hipervitaminados, con una energía desconocida en la etapa pasada. Lo pagó el Dépor pero no por el juego, si no por el torrente de llegadas sobre Lux.

Eran los síntomas de la llegada de Zidane para un Madrid que sin la pelota, empero, sufría. El Dépor salió al verde dispuesto a aguar el cotillón. Presionó arriba con la línea de cinco por detrás de Lucas, y tocó con sentido y calidad cuando se hacía con la pelota. El partido estuvo a un tris de enloquecer cuando a los 10 minutos Mosquera filtró un pase de cirujano para Lucas. La mala suerte quiso que el delantero tuviera que definir con la diestra y su tiro imperfecto lo intuyese Navas. Antes, Fajr había avisado y Cristiano respondido en un partido que se dibujaba de ida y vuelta. Pero Benzema acertó lo que Lucas no. Fue al cuarto de hora, tras un córner para el Madrid mal rematado por Ramos y que el francés recondujo con una preciosa coz. Bale, en fuera de juego, molestó lo juso en la jugada y el Dépor protestó sin éxito.