Víctor: «Solo firmo empates contra el Barça y el Madrid»

Xurxo Fernández Fernández
xurxo fernández A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

Hoy habrá «modificaciones, pero no una transformación radical», aseguró el técnico aragonés

13 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Había marcado Valerón. En el 90. Arsenio abandonaba pensativo la cabina de RadioVoz y ponía en breve pausa su ensimismamiento al escuchar la pregunta.

-¿Qué le pareció el partido?

-Empatamos, coño.

Media docena de sílabas a regañadientes resumieron aquel 2-2 en Riazor con el que el Dépor arrancó su Liga de Campeones en la temporada 2001-02. Igualada casera frente al rival más débil del grupo G (Olympiakos) que Irureta hizo valer en el acceso a la segunda fase como primeros de grupo, por delante del United. El vasco, que pesaba cada punto en la balanza, le hacía pocos ascos a las tablas.

GONZALO BARRAL

A Víctor Fernández no le gustan un pelo. El nuevo hombre al mando del vestuario blanquiazul se resiste a cosechar de uno en uno. Aunque sea en un campo en el que solo el líder de Primera consiguió arrancar una victoria. Sobre la bocina, además. «Solo firmo empates cuando actúo como visitante contra el Barça y el Madrid», proclamó ayer el míster. Y ni siquiera en cualquier circunstancia. «Eso, si juegan con todos los titulares y tienen una exigencia clara de puntos, porque así esos dos equipos son inalcanzables como locales». «No firmo absolutamente nada con el Valencia», sentenció convencido.

Cuenta a su favor con las peculiaridades de la profesión. «En el fútbol hay mucho de incomprensible -razonó-. En todas las temporadas a un equipo se le atraviesa otro de forma inexplicable. Y ojalá nosotros seamos eso para el Valencia. Espero un Dépor que sepa contener el empuje del rival como local y que tenga también la suficiente personalidad con la pelota».

Como en la primera vuelta, el reto requerirá un cambio de chip. «Contra el Sevilla fuimos excesivamente vulnerables -reconoció el técnico-. Contra el Valencia tenemos que mostrar más solidez, como en el Bernabéu o en el campo del Levante o el Rayo». Descarta, eso sí, una revolución similar a la del choque en Riazor: «Habrá modificaciones, pero no una transformación radical».

La comparecencia vino con recado: «El problema de Fariña no es que juegue por dentro o por fuera. Su problema en estos momentos es ponerse bien, aprovechar al máximo los entrenamientos, tener más incidencia cuando salga al campo... Ese es su gran desafío». El del Dépor, mullir el colchón antes del «tramo decisivo de la temporada». Y con el empate no basta.