El Deportivo pierde ante el Real Madrid pero deja una buena imagen en el Bernabéu

Miguel Piñeiro Rodríguez
Miguel Piñeiro LA VOZ / REDACCIÓN

TORRE DE MARATHÓN

BENITO ORDOÑEZ

El equipo coruñés desperdicia buenas ocasiones de gol pero refuerza su sensación de mejoría de cara al derbi de Riazor ante el Celta

14 feb 2015 . Actualizado a las 23:11 h.

En la lógica previa a la visita del Deportivo al Bernabéu entraba el 2-0 [narración en directo] que reflejó el marcador en el minuto 95, cuando el árbitro mandó a los dos equipos a la caseta. Pero no lo que pasó durante buena parte de esa hora y media, en la que el Real Madrid acertó ante el gol pero vio a un equipo coruñés sólido, muy mejorado respecto al que aplastó en Riazor en el primer turno del campeonato. Sale el Dépor reforzado en su crecimiento de las últimas semanas después de plantar seria oposición al Madrid, someter a Casillas a un buen test de estrés en la portería y encontrar el palo en un remate de Borges que pudo cambiar el sino del encuentro. Los de Víctor Fernández sólo capitularon en el tramo final del choque, cansados de un esfuerzo que agradece la afición coruñesa, que vio un espectáculo muy alejado del bochorno del 2-8 y disfrutó de un equipo más competitivo y que azuzó los demonios de un Bernabéu dispuesto a reprochar a los suyos.

El Deportivo saltó al césped del coliseo blanco convencido de que poco tenía que perder y, a poco que se aplicara, las bajas del Madrid y el ambiente turbio que le rodeaba en la previa le empujaría a tener sus opciones. Unas opciones que llegaron en forma de tiros a Casillas, buen juego en la zona de tres cuartos del campo rival, y control de la situación en estático. Más allá del resultado, salía reforzado el equipo de Víctor Fernández en su mejoría, testada al más alto nivel ante el campeón de Europa, que recibió los pitos de su afición en no pocos momentos del juego.

Manuel Pablo salió de inicio como defensa central y sufrió ante la velocidad de los Benzemá, Cristiano e Isco, los que caían por su costado. El canario jugaba uno de sus últimos partidos como deportivista y quedó retratado en un regate eléctrico de Ronaldo, pero volvió a completar un ejercicio de dignidad cerca de los 40. Con él, el Deportivo, que sin embargo se dejó las costuras abiertas cuando perdía le pelota. Ahí encontró el Madrid el desahogo a un partido flojo de los de Ancelotti: destemplado Cristiano y sin acierto ante el gol, intermitente Isco, con Illarra demostrando su condición de actor terciario, el Deportivo se encontraba cómodo con la pelota y no pasaba apuros en estático. Pero en ocasiones perdía la pelota donde no debía y permitía las carreras blancas. Así le llegó el gol de Isco a los 22 minutos, y antes una sucesión de ocasiones ante Fabricio que habían llenado el cántaro. Chutaron al palo Cristiano y Bale antes del gran remate de Isco, una rosca precisa inalcanzable para Fabricio.

El Madrid, con muy poco, castigaba los errores del Dépor cerca de su área. Fue después de un arranque protagonizado por Isaac Cuenca, que tuvo dos remates ante Casillas que rozaron el gol. Primero tras una pared con Lucas y un chutazo que Iker se sacaba de encima como podía. Después, con un intento de ponerla en la escuadra desde la frontal que limaba el larguero. El Deportivo tocaba con soltura en su línea de mediapuntas tras Oriol Riera, que se las tuvo tiesas con Nacho y Varane. Lucas trabajaba para taponar la salida de Kroos y el Dépor se replegaba con sentido. Pero en sus pérdidas se descosía y ahí a Borges le costaba remar para compensar al equipo. El 1-0 amenazaba con romper el partido y desmontar el buen inicio del Deportivo, que sin embargo acumulaba ocasiones recibidas. Pero no hubo tromba del Madrid, que no estaba para fiestas. Cabeceó alto Cristiano pero el Deportivo retomó el juego después de pasarlo mal en 10 minutos del primer acto.

BENITO ORDÓÑEZ

Tras el intervalo, el empate no llegó de milagro. Cavaleiro percutió por la derecha y su centro lo remató Borges en el punto de penalti. El balón, con Casillas batido, se fue al poste. En la siguiente jugada, Luisinho ponía el centro con toda la comodidad del mundo y Oriol Riera ponía en práctica su especialidad: el remate de cabeza. Casillas evitaba el gol con una buena estirada. El Bernabéu pitaba mientras veía los desajustes defensivos de su equipo, donde Bale tardaba en ayudar y el centro del campo no conseguía compensar los desequilibros de sus delanteros. Soñaba el Deportivo con el empate porque el Madrid lo confiaba todo a una contra pero sus solistas no estaban afinados.

Los coruñeses, afianzados en campo contrario, moviendo la pelota con sentido y encontrando opciones de alcanzar la frontal del área, carecían sin embargo de un último pase y de remate en la pelota paradaSe apagó con los minutos Cuenca y Víctor Fernández optó por retirar a Riera y buscar la rapidez de Hélder Costa. La cosa se le frustró a los pocos porque Arbeloa se inventó un pase al hueco para Cristiano, que llegó antes que Manuel Pablo para asistir al gol de Benzemá. El 2-0, una jugada aislada que volvía a explotar el espacio a la espalda de la zaga blanquiazul, ponía al Deportivo en una situación de heroica improbable en el Bernabéu. Entro Medunjanin por Lucas, ya demasiado largo el partido para el esfuerzo de los coruñeses, cerca de recibir el tercero en botas de Cristiano pero que de todas formas se veían reforzados de cara al derbi gallego contra el Celta. A pesar de las bajas, el Dépor escapaba de la afrenta del 2-8 de Riazor y competía de forma admirable el partido a un Real Madrid bajo mínimos en lo futbolístico, pero de pegada y calidad demoledora.

2 - Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Varane, Nacho Fernández, Marcelo; Kroos, Illarramendi (Lucas Silva, m.71), Isco (Carvajal, m.81); Bale, Cristiano Ronaldo y Benzema (Jesé, m.86).

0 - Deportivo: Fabricio; Laure, Manuel Pablo, Lopo, Luisinho; Álex Bergantiños, Borges (Juan Domínguez, m.84), Cuenca, Lucas Pérez (Medunjanin, m.80), Cavaleiro; y Oriol Riera (Helder Costa, m.65).